
Semana 10 · La entrada a Jerusalén
Marcos 11:1-11
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Biblias (que al menos uno de cada tres tenga la suya) y una pizarra.
- Para cada equipo de cuatro: un pliego de papel grande (papel bond, papel de embalar o varias hojas de periódico pegadas) o un pedazo de tela vieja, y dos o tres marcadores. Cinta adhesiva.
- Los cuadernos del alumno y lápices.
- Las tarjetas «Mi camino» de los alumnos, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor la conversación
Dónde estamos
Desde el capítulo 10, Marcos cuenta que Jesús iba con los doce camino a Jerusalén (Marcos 10:32); en ese camino pasó por Jericó, donde Bartimeo recobró la vista y lo siguió. Ahora están cerca de Jerusalén, la ciudad del templo, junto a Betfagé y Betania, frente al monte de los Olivos (versículo 1).
Lo que Marcos cuenta, en orden
- Jesús envía a dos discípulos a la aldea de enfrente: «hallaréis un pollino atado, sobre el cual ningún hombre ha subido; desatadlo y traedlo» (versículo 2). Un pollino es un burrito joven.
- Si alguien pregunta, que digan «que el Señor lo ha menester: y luego lo enviará acá» (versículo 3).
- Lo hallan atado a la puerta fuera, entre dos caminos. Unos que están allí preguntan qué hacen; ellos responden como Jesús mandó, y los dejan (versículos 4 al 6).
- Ponen sus mantos (la ropa de encima, como una capa) sobre el pollino, y Jesús se sienta. Muchos tienden sus mantos por el camino, y otros cortan hojas de los árboles y las tienden (versículos 7 y 8). Marcos dice «hojas», sin decir de qué árbol.
- Los que van delante y los que vienen detrás daban voces: «¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.» (versículos 9 y 10). Hosanna es una aclamación que pide salvación; la gente la gritaba para recibirlo y celebrarlo.
- Jesús entra en Jerusalén y en el templo, mira todo alrededor y, «siendo ya tarde, salióse a Bethania con los doce» (versículo 11).
Un detalle que a esta edad interesa
Marcos dedica siete versículos a conseguir el pollino y prepararlo (versículos 1 al 7), y uno solo a la entrada en la ciudad (versículo 11). Y todo pasa como Jesús dijo: el pollino, la puerta, la pregunta, la respuesta. Además, el pollino es prestado y se va a devolver, y los mantos y las ramas son lo que la gente tenía a mano. Y el final es sorprendentemente tranquilo: después de tantas voces, Jesús mira todo y se va a Betania. Deja que ellos descubran estos contrastes antes de señalarlos.
La verdad de hoy
Recibimos a Jesús con alegría. Cada uno le dio lo que tenía a mano: un pollino prestado, un manto, una rama, su voz.
LA CLASE, PASO A PASO — 45 minutos
0 a 5 min · Llegada
Saluda a cada uno por su nombre. Repaso rápido: ¿Qué hizo Bartimeo después de recobrar la vista? (Siguió a Jesús en el camino.) Ese camino es el que hoy llega a Jerusalén.
5 a 17 min · La lectura y lo que dice
Un alumno lee en voz alta Marcos 11:1-11. Después, preguntas solo sobre lo que el texto dice:
- ¿Qué manda Jesús a hacer a dos discípulos, y qué les dice que respondan si alguien pregunta? (traer un pollino atado que nadie ha montado; que el Señor lo ha menester y luego lo enviará acá, versículos 2 y 3)
- ¿Pasó como Jesús dijo? (sí: lo hallan atado a la puerta, les preguntan, responden y los dejan, versículos 4 al 6)
- ¿Qué hace la gente en el camino, y qué grita? (tiende mantos y hojas; «¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor», versículos 8 al 10)
- ¿Cómo termina el día? (Jesús entra al templo, mira todo y, siendo ya tarde, se va a Betania con los doce, versículo 11)
17 a 28 min · La verdad
Plantea el contraste: Marcos usa siete versículos para contar cómo consiguieron y prepararon un pollino, y uno solo para la entrada en Jerusalén. ¿Por qué creen que cuenta tanto lo del pollino? Deja que discutan un momento. Luego ayúdalos a llegar a la idea: todo pasó como Jesús dijo, y cada uno puso lo que tenía para recibirlo.
Escríbelo en la pizarra:
Recibimos a Jesús con alegría.
Para conversar (las que te dé el tiempo):
- Los que estaban allí dejaron llevar el pollino, los discípulos pusieron sus mantos, y la gente, sus mantos, sus ramas y su voz. ¿Qué tenía cada uno para dar?
- La gente gritaba «Hosanna». ¿Cómo se nota en la historia que recibió a Jesús con alegría?
- ¿Qué te llama la atención del final, cuando Jesús mira todo y se va a Betania?
28 a 40 min · La actividad: pancartas de bienvenida
Arma equipos de cuatro. Cada equipo recibe un pliego de papel grande o un pedazo de tela vieja y marcadores. Su tarea: preparar una pancarta para recibir con alegría a los que lleguen al salón el domingo que viene, sobre todo a quien venga por primera vez. Cada pancarta lleva la palabra HOSANNA, una frase de bienvenida escrita por el equipo y una parte del verso de la semana. Pueden decorarla con ramas y hojas dibujadas.
Al terminar, cada equipo muestra su pancarta y la pegan en la entrada del salón. Pregunta: ¿Qué cambia para alguien que llega nuevo si encuentra la puerta así? Ayúdalos a ver que la gente de la historia también preparó el camino con lo que tenía, para recibir a Jesús.
Después, en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, cada uno llena la casilla 10 (una rama o la palabra «Hosanna»). Luego recoge las tarjetas y guárdalas.
Si el grupo es grande: varios equipos, y que cada uno decore una parte distinta del salón (la puerta, la pared del frente, las sillas). Si es pequeño: una sola pancarta entre todos, y tú ayudas a escribir. Sin materiales o sin luz: que preparen, entre todos, la forma de recibir a los que lleguen el domingo que viene: quién saluda en la puerta, quién acompaña al que viene por primera vez, qué le dicen. Lo anotan en la pizarra o lo repiten en voz alta.
40 a 45 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Y los que iban delante, y los que iban detrás, daban voces diciendo: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor. (Marcos 11:9).
- Para pensar, en silencio: ¿Qué tengo yo a mano, como los mantos y las ramas, para recibir a alguien con alegría?
- Para poner en práctica esta semana: darle la bienvenida a alguien que llegue nuevo (al colegio, a la iglesia o al grupo) y presentarlo a otros.
- Oración de gratitud. Un voluntario ora; quien prefiera no orar en voz alta, acompaña: «Señor Jesús, gracias por este día de alegría, y por lo que tenemos para compartir. ¡Hosanna!»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
Entrega el cuaderno: se lo llevan a casa.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros.
Si te falta tiempo: acorta la conversación y conserva la actividad y el cierre.
PARA EL HOGAR — la pregunta va en el cuaderno
Esta semana leímos que la gente recibió a Jesús con mantos, ramas y voces. Conversen en familia: ¿a quién podemos recibir con alegría esta semana?
¡Dios te bendiga!