
Semana 2 · Cuatro hombres llevan a un paralítico
Marcos 2:1-12
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Biblias (que al menos uno de cada tres tenga la suya) y una pizarra.
- Para cada grupo de cuatro: una sábana o cobija y un objeto (una mochila o un cojín). Dos sillas para marcar el recorrido.
- Los cuadernos del alumno y lápices.
- Las tarjetas «Mi camino» de los alumnos, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor la conversación
Dónde estamos
Jesús vuelve a Capernaum y se corre la voz de que está en una casa. Se llena tanto que no cabe nadie, ni siquiera frente a la puerta, y Jesús les anuncia la palabra (versículos 1 y 2). Las casas de la zona tenían techo plano, de vigas cubiertas con ramas y barro, con una escalera por fuera: se podía abrir y volver a cerrar.
Lo que Marcos cuenta, en orden
- Cuatro hombres llevan a un paralítico. No pueden acercarse por la multitud, así que abren el techo y bajan la camilla delante de Jesús (versículos 3 y 4).
- Jesús, al ver la fe de ellos, le dice: «Hijo, tus pecados te son perdonados» (versículo 5).
- Unos escribas piensan que eso es blasfemia, porque solo Dios puede perdonar pecados (versículos 6 y 7). Jesús conoce lo que piensan y les hace una pregunta: ¿qué es más fácil decir, «Tus pecados te son perdonados», o decirle: «Levántate, y toma tu lecho y anda»? (versículos 8 y 9).
- «Para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar los pecados», le dice al hombre que se levante. El hombre se levanta, toma su camilla y sale a la vista de todos. La gente se asombra y glorifica a Dios (versículos 10 al 12).
Un detalle que a esta edad interesa
La pregunta de Jesús en el versículo 9 es muy buena para conversar. Decir «tus pecados te son perdonados» es fácil: nadie puede comprobarlo. Decir «levántate» se comprueba al instante. Jesús hace lo que se ve para mostrar que también puede lo que no se ve. Los alumnos de esta edad disfrutan descubrir esa lógica por sí mismos: dales un momento antes de explicarla.
Marcos no da los nombres de los cuatro ni dice si eran amigos o familiares; por eso el título dice «cuatro hombres».
La verdad de hoy
Jesús perdona y levanta. Ve lo más hondo y lo atiende primero. Y vio la fe de ellos: cuatro hombres no se rindieron hasta llevarlo delante de él.
LA CLASE, PASO A PASO — 45 minutos
0 a 5 min · Llegada
Saluda a cada uno por su nombre. Repaso rápido: ¿Qué dijo la voz del cielo en el bautismo de Jesús? (Tú eres mi Hijo amado.)
5 a 17 min · La lectura y lo que dice
Un alumno lee en voz alta Marcos 2:1-12. Después, preguntas solo sobre lo que el texto dice:
- ¿Cuántos llevan al paralítico, qué obstáculo encuentran y qué hacen? (cuatro; la multitud; abren el techo y lo bajan)
- ¿Qué es lo primero que Jesús le dice? («Hijo, tus pecados te son perdonados», versículo 5)
- ¿Qué piensan los escribas? (que solo Dios puede perdonar pecados)
- ¿Cómo termina la escena? (el hombre se levanta, sale caminando, y la gente glorifica a Dios)
17 a 28 min · La verdad
Plantea la pregunta de Jesús (versículo 9): ¿Qué es más fácil decir: «tus pecados te son perdonados» o «levántate»? Deja que discutan un momento. Luego ayúdalos a llegar a la idea: lo que Jesús hizo y todos vieron respalda lo que dijo y nadie podía ver.
Escríbelo en la pizarra:
Jesús perdona y levanta.
Para conversar (las que te dé el tiempo):
- Marcos dice que Jesús vio la fe de ellos. ¿Cómo se notaba la fe de esos cuatro?
- ¿Qué les costó abrir ese techo? (subir, cargar, abrir el techo delante de todos)
- ¿Por qué crees que Jesús empezó por el perdón, si el hombre había llegado paralítico?
28 a 40 min · La actividad: los cuatro de la camilla
Arma grupos de cuatro. Cada grupo recibe una sábana o una cobija con un objeto encima (una mochila o un cojín). Los cuatro toman una esquina cada uno y llevan el objeto por un recorrido sencillo en el salón (rodear dos sillas y llegar al frente), coordinando el paso sin hablar: solo con miradas y gestos. Luego lo repiten hablando.
Al terminar, pregunta: ¿Cuándo fue más fácil, con o sin hablar? ¿Qué necesitaron para lograrlo? Ayúdalos a ver que los cuatro de la historia también tuvieron que ponerse de acuerdo, subir juntos y abrir juntos.
Después, en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, cada uno llena la casilla 2 (una camilla o la palabra «levántate»). Luego recoge las tarjetas y guárdalas.
Si el grupo es grande: varios grupos a la vez, con un recorrido para cada uno. Si es pequeño: un solo grupo, y tú haces de cuarto. Sin materiales o sin luz: de a cuatro, tomados de los hombros, recorren el salón con los ojos de uno cerrados; los otros tres lo guían hasta el frente.
40 a 45 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados (Marcos 2:5).
- Para pensar, en silencio: ¿Quién me ha ayudado a acercarme a Dios?
- Para poner en práctica esta semana: darle las gracias a esa persona, o acompañar a alguien que hoy no puede solo.
- Oración de gratitud. Un voluntario ora; quien prefiera no orar en voz alta, acompaña: «Señor, gracias porque perdonas y levantas, y por quienes nos han ayudado a llegar a ti.»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
Entrega el cuaderno: se lo llevan a casa.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros.
Si te falta tiempo: acorta la conversación y conserva la actividad y el cierre.
PARA EL HOGAR — la pregunta va en el cuaderno
Esta semana leímos que cuatro hombres llevaron a un paralítico hasta Jesús. Conversen en familia: ¿quién nos ha ayudado a nosotros a acercarnos a Dios?
¡Dios te bendiga!