Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 21 · ORACIÓN Y PRESENCIA DE DIOS

La restauración del altar personal

Bosquejo 83

Lee antes de preparar: Marcos 1:29-39. Jesús ha pasado un día muy largo: sanó enfermos, atendió a todo un pueblo. Por la madrugada se va solo a orar.

Idea central, en una frase: Jesús apartaba tiempo para orar a solas, antes de que el día lo absorbiera, y ese es el modelo para nuestra vida con Dios.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿cuál es la primera cosa que haces al despertar? Quizá, el teléfono. Di que hoy veremos qué hacía Jesús.

1 · Lo primero, antes que lo urgente (versículo 35)

Qué dice el texto: Jesús se levanta muy de mañana, cuando todavía está oscuro.

Qué explicar: Jesús había tenido un día muy largo, hasta la noche (versículos 32-34), y aun así lo primero fue buscar a su Padre. Si la oración va al final, suele quedarse sin tiempo. Poner primero lo más importante es una decisión, y cada uno ve cuándo puede hacerlo: al amanecer, en el trayecto, durante un descanso.

Pregunta para dejar en el aire: ¿qué ocupa la primera hora de tu día?

2 · Un lugar apartado (versículo 35)

Qué dice el texto: Jesús se fue a un lugar desierto.

Qué explicar: la oración privada necesita un espacio sin interrupciones. Para algunos es un cuarto, un patio o una calle tranquila; para otros, un rincón apartado de la casa. Lo importante es que sea un sitio donde puedas hablar y escuchar sin distracciones.

Una imagen que ayuda: en la Biblia, un altar era un lugar apartado para adorar y ofrecerle algo a Dios. Cada casa puede tener un rincón así.

3 · Oraba, y recibía rumbo (versículos 35-38)

Qué dice el texto: Jesús oraba allí, y cuando Simón y los que estaban con él lo encontraron y le dijeron que todos lo buscaban, respondió que había que ir a otros lugares.

Qué explicar: de la oración salió la dirección del día. Abrir el corazón sin apuro permite recibir claridad para lo que viene. La oración no es solo pedir: es también escuchar.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Escoge un horario fijo, aunque sea corto, y un lugar para orar cada día de esta semana, como una cita con el Padre que te espera.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿cuál es la primera cosa que haces al despertar? Respóndela con Marcos: después de un día agotador, lo primero que hizo Jesús fue buscar a su Padre a solas, y de esa oración salió el rumbo de su día. Y repite en voz alta la idea central: Jesús apartaba tiempo para orar a solas, antes de que el día lo absorbiera, y ese es el modelo para nuestra vida con Dios.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

El Padre también te espera a ti. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo. Y si ya lo conoces, pero tu tiempo a solas con Dios se fue perdiendo, hoy puedes volver y consagrarle de nuevo tu vida y tus días.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que los presentes hagan lugar a Dios cada día. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!