Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 15 · DESCANSO Y FUERZAS

El Señor es mi pastor

Bosquejo 60

Lee antes de preparar: el Salmo 23 completo. David fue pastor de ovejas antes de ser rey, y habla de Dios con la imagen que mejor conocía.

Idea central, en una frase: Dios cuida, guía y acompaña a los suyos, en los pastos tranquilos y en los valles oscuros.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿qué hace un buen pastor con sus ovejas que ellas no pueden hacer solas? Buscar el agua, protegerlas, llevarlas al lugar seguro. Con esa imagen, lee el salmo despacio.

1 · El pastor que provee (versículos 1-3)

Qué dice el texto: David dice que con el Señor como pastor no le falta lo necesario. Lo hace descansar en pastos verdes, lo lleva a aguas tranquilas y renueva su alma.

Qué explicar: una oveja no sabe dónde hay agua ni cuándo parar a descansar; depende del pastor. La promesa no es tenerlo todo, sino que no faltará lo necesario. Y el salmo pone el descanso como parte del cuidado de Dios: no es pérdida de tiempo.

Pregunta para dejar en el aire: ¿recuerdas algún momento en que descansaste de verdad, sabiendo que alguien cuidaba de ti?

2 · El pastor en el valle (versículo 4)

Qué dice el texto: David dice que aunque ande en valle de sombra de muerte no temerá mal alguno, porque el Señor está con él; la vara y el cayado del pastor le dan seguridad.

Qué explicar: el salmo no dice que no haya valles. Dice que en el valle Dios va con nosotros. No se refiere solo a la muerte: es cualquier lugar oscuro (una enfermedad, un duelo, una crisis). La vara defiende y el cayado guía. Y observa que el salmo cambia de «él» a «tú»: en el valle deja de hablar de Dios y le habla a Dios.

Una imagen que ayuda: un niño que cruza una calle oscura tomado de la mano. El miedo sigue, pero ya no va solo.

3 · La mesa y la casa (versículos 5-6)

Qué dice el texto: David dice que Dios le prepara una mesa a la vista de sus enemigos, unge su cabeza y llena su copa; que su bondad y su misericordia lo acompañarán todos sus días, y que vivirá en la casa del Señor por largo tiempo.

Qué explicar: la imagen pasa del campo a la mesa de un anfitrión, que protege y honra al invitado. Dios es también quien recibe. Y la promesa final es compañía: la bondad y la misericordia lo siguen. Estas palabras animan sin prometer que el camino será fácil.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Lee el Salmo 23 despacio cada día de esta semana y, al terminar, dile a Dios cómo estás y, si atraviesas algún «valle», pídele que vaya contigo.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿qué hace un buen pastor con sus ovejas que ellas no pueden hacer solas? Respóndela con David: busca el agua, las deja descansar, las guía y va con ellas por el valle oscuro. Y repite en voz alta la idea central: Dios cuida, guía y acompaña a los suyos, en los pastos tranquilos y en los valles oscuros.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

Jesús es el buen pastor que busca a sus ovejas. Si nunca lo has recibido como tu Señor y Salvador, hoy puedes dejar que él te guíe. Y si ya lo conoces, pero te apartaste del rebaño, hoy puedes volver a su cuidado y consagrarle de nuevo tu vida.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron y por quienes atraviesan un valle, para que sientan que no van solos. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!