
Lo que Dios pide de ti
Bosquejo 49
Lee antes de preparar: Miqueas 6:1-8. Dios presenta una especie de juicio contra su pueblo, y el pueblo pregunta cómo agradarle: ¿con más sacrificios, incluso con ofrendas enormes? El versículo 8 responde. Es importante notar que lo que Dios pide ya se lo había dicho.
Idea central, en una frase: Dios busca un corazón que practique la justicia, ame la misericordia y camine con humildad delante de él, más que ceremonias.
Duración aproximada: 15 a 20 minutos.
Para empezar
Pregunta: ¿qué le ofrecerías a Dios para agradarle? Deja que respondan. En el pasaje, el pueblo ofrecía cada vez más, y Dios los llevó a lo esencial.
1 · Hacer justicia (versículo 8)
Qué dice el texto: el profeta dice que Dios ya mostró lo que es bueno: hacer justicia.
Qué explicar: la justicia es tratar bien a los demás en los negocios, en el trabajo, en la familia: pagar lo justo, no engañar, no aprovecharse del débil. Es una forma de adoración que se practica el lunes.
Pregunta para dejar en el aire: ¿hay alguien a quien le debas un trato más justo?
2 · Amar la misericordia (versículo 8)
Qué dice el texto: el profeta añade que Dios espera que nos guste ser compasivos.
Qué explicar: no se trata solo de practicar la misericordia, sino de amarla y disfrutarla. Es la disposición a perdonar, ayudar y tener compasión por quien fracasa. Dios se deleita en la misericordia.
Una imagen que ayuda: un juez justo que además tiene un corazón blando. Las dos cosas van juntas.
3 · Caminar humildemente con Dios (versículo 8)
Qué dice el texto: el profeta cierra con humillarse ante Dios, andando con él.
Qué explicar: caminar con Dios es dependencia diaria, un paso a la vez. La humildad reconoce que necesitamos su gracia. Y esta tríada no reemplaza el culto, lo llena de sentido.
Aplicación práctica durante la semana
Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:
Si tienes una situación pendiente, resuélvela esta semana con justicia y compasión: un pago, una disculpa, una ayuda.
Cierre y llamado
1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿qué le ofrecerías a Dios para agradarle? Respóndela con Miqueas: el pueblo ofrecía cada vez más, y Dios le recordó lo esencial: hacer justicia, amar la misericordia y caminar con humildad junto a él. Y repite en voz alta la idea central: Dios busca un corazón que practique la justicia, ame la misericordia y camine con humildad delante de él, más que ceremonias.
2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:
Caminar con Dios empieza por recibirlo. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes empezar ese camino. Y si ya lo conoces, pero tu fe se quedó en costumbres sin justicia ni misericordia, hoy puedes volver y consagrarle de nuevo tu vida.
Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.
3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que los presentes le traigan a Dios una vida justa y compasiva. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.
¡Dios te bendiga!