
Amor sincero
Bosquejo 32
Lee antes de preparar: Romanos 12:9-21. Es una lista de conductas para la vida diaria entre creyentes y frente a quienes nos hacen daño. Aunque parezcan frases sueltas, todas cuelgan de la primera: que el amor sea genuino.
Idea central, en una frase: El amor cristiano es sincero, se nota en el trato diario y vence el mal sin usar sus mismas armas.
Duración aproximada: 15 a 20 minutos.
Para empezar
Pregunta: ¿cómo se nota si alguien te quiere de verdad o solo finge? Deja que respondan. Quizá alguien diga: por lo que hace cuando no le conviene. Con eso en mente, lee el pasaje.
1 · Un amor sin actuación (versículos 9-13)
Qué dice el texto: Pablo pide un amor sin hipocresía, que se aparte del mal y se una al bien. Después enumera cosas concretas: cariño fraterno, honrar al otro primero, ser diligentes, ser alegres en la esperanza, aguantar en la dificultad, insistir en la oración, compartir con los necesitados y practicar la hospitalidad.
Qué explicar: no es un amor de sentimiento, sino de conducta. Cada elemento de la lista se puede comprobar: ¿honro a los demás?, ¿comparto?, ¿abro mi casa? El amor que no cambia la manera en que uso mi tiempo y mi dinero es un amor de palabras.
Pregunta para dejar en el aire: ¿hay alguna de esas conductas que te cueste más?
2 · Amar también a quien nos daña (versículos 14-18)
Qué dice el texto: Pablo pide bendecir a quienes persiguen, alegrarse con los que se alegran y llorar con los que lloran, vivir en armonía, no devolver mal por mal y procurar, en cuanto dependa de nosotros, estar en paz con todos.
Qué explicar: fíjate en la condición que Pablo pone: solo pide lo que depende de nosotros, porque sabe que la paz no siempre depende de uno. Se pide lo que está en nuestras manos: no responder con el mismo daño.
Una imagen que ayuda: un espejo que no devuelve el golpe sino la luz. Recibe lo que le llega y no lo multiplica.
3 · Vencer el mal con el bien (versículos 19-21)
Qué dice el texto: Pablo dice que no nos venguemos, que dejemos lugar a Dios, que demos de comer al enemigo hambriento y que no nos dejemos dominar por el mal, sino que el bien sea nuestra manera de vencerlo.
Qué explicar: dejar la venganza en manos de Dios libera de cargar con el rencor. Y hacer el bien al enemigo no es debilidad: es la manera de no ser dominado por el mal.
Aplicación práctica durante la semana
Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:
Si hay una persona que te resulta difícil, esta semana haz por ella un gesto concreto de bien, sin esperar nada, y no respondas mal con mal.
Cierre y llamado
1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿cómo se nota si alguien te quiere de verdad o solo finge? Respóndela con Pablo: el amor sincero se nota en lo que se hace, sobre todo cuando no conviene, y vence el mal haciendo el bien. Y repite en voz alta la idea central: El amor cristiano es sincero, se nota en el trato diario y vence el mal sin usar sus mismas armas.
2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:
El amor más sincero es el de Dios, que nos amó primero. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes recibir ese amor. Y si ya lo conoces, pero el rencor te fue apagando el amor, hoy puedes volver a él y consagrarle de nuevo tu vida.
Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.
3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que el amor de los presentes se note en lo que hacen. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.
¡Dios te bendiga!