
Semana 9 · El ciego Bartimeo
EL VERSO DE ESTA SEMANA
«Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.»
Marcos 10:52
LA HISTORIA
Puedes leerla tú en tu Biblia: Marcos 10, versículos 46 al 52.
Jesús salía de Jericó con sus discípulos y muchísima gente. Junto al camino estaba sentado Bartimeo, un hombre que no podía ver y pedía limosna.
Cuando oyó que pasaba Jesús, empezó a gritar: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.» Mucha gente lo regañaba para que se callara, pero él gritaba más fuerte.
Jesús se detuvo y lo mandó llamar. Le dijeron a Bartimeo: «Ten confianza: levántate, te llama.» Bartimeo tiró su capa, se levantó y fue hasta Jesús.
Jesús le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?» Bartimeo le dijo: «Maestro, que cobre la vista.»
Jesús le dijo: «Ve, tu fe te ha salvado.» En seguida Bartimeo pudo ver, y se fue con Jesús por el camino.
LO QUE APRENDIMOS
Jesús se detiene y escucha.
Aunque haya mucha gente y mucho ruido, Jesús oye a quien lo llama.
PIENSA Y ESCRIBE
Contéstalas en casa, con tu familia.
- ¿Qué hacía la gente cuando Bartimeo gritaba, y qué hizo él?
- ¿Qué hizo Jesús cuando lo oyó?
PARA PENSARLO CON CALMA
¿Qué me gustaría contarle hoy a Jesús, que siempre me escucha?
DIBUJA
Dibuja aquí el camino que sale de Jericó, con la capa de Bartimeo en el suelo.
PARA PONER EN PRÁCTICA ESTA SEMANA
Detente a escuchar a alguien que te habla, dejando a un lado el juego o la pantalla, y dile a un compañero una palabra de ánimo, como «Ten confianza».
PARA DAR GRACIAS
«Gracias, Señor Jesús, porque te detienes y me escuchas, aunque haya mucho ruido. Gracias porque me llamas a seguirte. Amén.»
Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.
PARA LA CASA
Lee esta hoja con tu mamá, tu papá o quien viva contigo. Lean juntos Marcos 10:52 y conversen en familia:
¿Por qué cosas le damos gracias a Jesús esta semana? Que cada uno diga una.
LA SEMANA QUE VIENE
Semana 10 · La entrada a Jerusalén — Marcos 11:1-11. Si quieres adelantarte, léelo antes del domingo.
¡Dios te bendiga!