
Semana 6 · Jesús alimenta a cinco mil
Marcos 6:30-44
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Una Biblia y una pizarra o cartulina para escribir la verdad del día.
- Una merienda sencilla que pone la iglesia: galletas o pan, una pieza por niño, en una cesta, y servilletas. Si tienes dudas con algún alimento, pregúntale al representante antes de dárselo.
- Las hojas del alumno y lápices o creyones.
- Las tarjetas «Mi camino» de los alumnos, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para contarlo bien
Dónde estamos
Los apóstoles vuelven del viaje al que Jesús los había enviado de dos en dos (Marcos 6:7) y le cuentan todo lo que hicieron y enseñaron (versículo 30). Había tanta gente yendo y viniendo que ni tenían tiempo para comer. Jesús les dice: «Venid vosotros aparte al lugar desierto, y reposad un poco» (versículo 31), y se van en una barca (versículo 32).
La gente llega primero
Muchos los ven irse, corren a pie desde los pueblos y llegan antes que ellos (versículo 33). En vez de descanso, Jesús encuentra una multitud. Marcos dice que «tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor», y que comenzó a enseñarles muchas cosas (versículo 34). Una oveja sin pastor no sabe adónde ir ni quién la cuida.
Un problema sin tienda cerca
El lugar era apartado, sin pueblo cerca, aunque había hierba verde (versículo 39). Al hacerse tarde, los discípulos proponen despedir a la gente para que compre pan en las aldeas de alrededor (versículos 35 y 36). Jesús responde: «Dadles de comer vosotros» (versículo 37). Ellos calculan que harían falta doscientos denarios; un denario era más o menos lo que ganaba un trabajador por un día de trabajo.
Lo poco en las manos de Jesús
Jesús pregunta: «¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo» (versículo 38). Tienen cinco panes y dos peces. Jesús hace sentar a todos por grupos, de cien y de cincuenta, sobre la hierba (versículos 39 y 40). Mira al cielo, bendice (era costumbre bendecir a Dios antes de comer), parte los panes y se los da a los discípulos para que los repartan (versículo 41). Comen todos y se sacian, y recogen doce cestas llenas (versículos 42 y 43). Los hombres que comieron eran cinco mil (versículo 44).
Marcos no dice quién tenía los panes; basta con decir que eso era lo que había.
La verdad de hoy
Lo poco, en las manos de Jesús, alcanza para todos. Jesús ve a la gente y tiene compasión, y pone a sus discípulos a repartir.
LA CLASE, PASO A PASO — 45 minutos
0 a 3 min · Llegada
Saluda a cada niño por su nombre en la puerta. Al que viene por primera vez, preséntalo a dos niños, no a todo el grupo. Ten el verso de la semana escrito y a la vista.
Repaso de 30 segundos: ¿Qué le dijo Jesús a Jairo cuando llegó la noticia de su hija? (No temas, cree solamente.)
3 a 15 min · La historia
Léela primero de la Biblia, en voz alta: Marcos 6, versículos 30 al 44. Que vean que sale del libro.
Después cuéntala con tus palabras, sin leerla; más o menos así:
Los discípulos volvieron de un viaje y le contaron a Jesús todo lo que habían hecho. Había tanta gente yendo y viniendo que ni tiempo tenían para comer. Jesús les dijo que fueran con él aparte, a un lugar desierto, a descansar un poco. Y se fueron en una barca.
Pero mucha gente los vio irse, corrió a pie desde los pueblos ¡y llegó antes que ellos!
Jesús vio a toda esa gente y tuvo compasión, porque eran como ovejas sin pastor. Y se puso a enseñarles muchas cosas.
Se hizo tarde. Los discípulos le dijeron que el lugar estaba apartado y que ya era tarde, y que despidiera a la gente para que fuera a comprar pan. Jesús les respondió que les dieran ellos de comer.
Jesús les preguntó cuántos panes tenían y los mandó a ver. Fueron, y volvieron: «Cinco, y dos peces.»
Jesús hizo sentar a todos en grupos sobre la hierba verde, de cien y de cincuenta. Tomó los cinco panes y los dos peces, miró al cielo y bendijo. Partió los panes y se los dio a los discípulos para que los repartieran.
Y comieron todos, hasta quedar satisfechos. Después recogieron los pedazos que sobraron: ¡doce cestas llenas! Los hombres que comieron eran cinco mil.
Dos preguntas, mientras la historia está fresca:
- ¿Qué les dijo Jesús a los discípulos cuando quisieron despedir a la gente? (que les dieran ellos de comer)
- ¿Qué hizo Jesús con los cinco panes y los dos peces? (miró al cielo, bendijo, los partió y los dio a los discípulos para repartir)
15 a 25 min · La verdad
Escríbela en la pizarra, grande:
LO POCO, EN LAS MANOS DE JESÚS, ALCANZA PARA TODOS
Explícala en dos frases, con tus palabras: los discípulos solo encontraron cinco panes y dos peces, y Jesús los tomó. Él bendijo, los partió, y los discípulos repartieron hasta que todos comieron.
Para conversar (usa las que te dé el tiempo):
- ¿Qué hizo Jesús cuando vio a tanta gente, si él había ido a descansar?
- Jesús les dijo a los discípulos que les dieran ellos de comer. ¿Qué tuvieron que hacer los discípulos en la historia? (buscar los panes, sentar a la gente, repartir, recoger)
- ¿Qué cosas pequeñas tienes tú que podrías compartir con otros? (tiempo, ayuda, un juguete, algo que sabes hacer)
25 a 40 min · La actividad: repartir como los discípulos
Entrega ahora la hoja del alumno: la usan en esta actividad y se la llevan a casa. Las preguntas de «Piensa y escribe» se contestan en casa, con la familia.
Sienta a los niños en el piso en grupos, como la gente sobre la hierba. Muestra la cesta con la merienda que puso la iglesia.
Antes de repartir, den gracias a Dios juntos en voz alta, como Jesús bendijo antes de partir los panes. Elige a dos o tres niños para hacer de discípulos: llevan la cesta de grupo en grupo y dan una pieza a cada niño, hasta que todos tengan.
Al terminar, pregunta: ¿Qué hicieron los discípulos de hoy? (Repartir hasta que llegó a todos.) Y di: en la historia, Jesús partió cinco panes y dos peces, comieron cinco mil, y sobraron doce cestas. Eso solo lo hizo Jesús; los discípulos repartieron lo que él les dio.
Después, cada niño dibuja en su hoja la canasta con los cinco panes y los dos peces, y en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, llena la casilla 6 (una canasta). Luego recoge las tarjetas y guárdalas.
Materiales: la merienda sencilla que pone la iglesia (galletas o pan), una cesta, servilletas.
Si el grupo es grande (más de veinte): varios niños que hacen de discípulos, uno por cada dos grupos, y que otro adulto ayude a repartir. Si es pequeño (menos de seis): todos se sientan en un solo grupo y cada uno, por turno, reparte a otro. Si no hay merienda o se fue la luz: hagan lo mismo con panes y peces de papel o con trozos de hoja: lo que vale es repartir hasta que llegue a todos.
40 a 45 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante: y repartió a todos los dos peces (Marcos 6:41).
- Para pensar, en silencio: ¿Qué tengo yo, aunque sea poco, que puedo compartir?
- Para poner en práctica esta semana: dar gracias a Dios cada día por lo que tienes, y compartir algo tuyo (tiempo, ayuda o un juguete) con alguien de tu casa o de tu escuela.
- Oración de gratitud. Un niño ora en voz alta (invita a uno distinto cada domingo, y respeta al que prefiere no hacerlo): «Gracias, Señor, porque tienes compasión de nosotros, y por la merienda que compartimos hoy. Amén.»
- Puerta abierta: «Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.»
Al salir, cada niño se lleva su hoja.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde las preguntas: responde tú la primera, en corto, y vuelve a preguntar.
Si te falta tiempo: acorta la conversación y conserva la actividad y el cierre.
Si un niño se queda sin su pieza: dale la tuya; nadie se queda mirando.
PARA EL HOGAR — va escrito en la hoja del alumno
Hoy leímos que Jesús dio de comer a una multitud con cinco panes y dos peces. Lean Marcos 6:41, den gracias a Dios juntos y conversen: ¿qué podemos compartir esta semana?
¡Dios te bendiga!