
Semana 10 · La entrada a Jerusalén
Marcos 11:1-11
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Una Biblia.
- Media hoja de papel verde por niño (o papel pintado de verde con creyón); cada niño la rasga en tiras: son sus ramas.
- Una toallita o un pedazo de tela, para hacer de manto.
- Dos sillas para marcar la puerta de la ciudad.
- La hoja de cada niño y creyones.
- Las tarjetas «Mi camino» de los niños, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para contarlo bien
Dónde estamos
Jesús y sus discípulos van de camino a Jerusalén, la ciudad grande donde estaba el templo. En ese camino pasaron por Jericó, donde estaba Bartimeo (Marcos 10:46). Ahora ya están cerca, junto a dos aldeas pequeñas, Betfagé y Betania, frente al monte de los Olivos (versículo 1).
El pollino y los mantos
Un pollino es un burrito joven. Jesús manda a dos discípulos a buscar uno que está atado y que nadie ha montado, y les dice qué responder si alguien pregunta. Todo pasa como Jesús dijo (versículos 2 al 6). Los mantos eran la ropa de encima, como una capa: los discípulos los ponen sobre el pollino, y mucha gente los tiende en el suelo del camino.
Lo que Marcos cuenta
- Muchos tienden sus mantos en el camino, y otros cortan hojas de los árboles y las ponen en el suelo (versículo 8). Marcos dice «hojas», sin decir de qué árbol.
- Los que van delante y los que vienen detrás daban voces: «¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.» (versículo 9).
- Hosanna es una aclamación de alabanza: lo que la gente gritaba al recibir a Jesús.
- Jesús entra en Jerusalén y en el templo, mira todo alrededor y, como ya anochecía, se va a Betania con los doce (versículo 11).
La verdad de hoy
Para ti: la gente recibió a Jesús con lo que tenía: mantos, ramas y su voz.
Para los niños, en una frase: «Recibimos a Jesús con alegría.» Gesto: las dos manos arriba, moviéndose como ramas.
LA CLASE, PASO A PASO — 35 minutos
0 a 5 min · Llegada y canto
Saluda a cada niño por su nombre en la puerta. Repaso de la semana pasada: ¿Qué le pidió Bartimeo a Jesús? (Que pudiera ver.)
Un verso para decir con gestos (puedes ponerle tu propia melodía):
Un burrito, mantos y ramas, ¡por el camino va! ¡Hosanna, hosanna! ¡Jesús llegando está!
5 a 13 min · La historia
Abre la Biblia y lee en voz alta el verso de la semana, para que vean que la historia sale de ahí: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor. (Marcos 11:9).
Después cuéntala despacio, con gestos y con tus palabras; más o menos así:
Jesús y sus discípulos caminaban hacia una ciudad muy grande, que se llamaba Jerusalén.
Cuando ya estaban cerca, Jesús mandó a dos de ellos a un pueblito, a buscar un burrito que estaba atado, y les dijo que lo desataran y se lo trajeran.
Los dos fueron, ¡y allí estaba el burrito, atado junto a una puerta, como Jesús había dicho! Lo desataron y se lo llevaron a Jesús.
Pusieron sus mantos encima del burrito, y Jesús se sentó sobre él.
Entonces mucha gente ponía sus mantos en el suelo del camino, y otros cortaban ramas de los árboles y también las ponían en el suelo.
Y todos gritaban: «¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor.» Hosanna es una palabra de alabanza que la gente gritaba al recibir a Jesús.
Así entró Jesús en la ciudad.
Tres preguntas cortas, con la historia fresca:
- ¿Qué mandó a buscar Jesús? (un burrito)
- ¿Qué ponía la gente en el camino? (mantos y ramas)
- ¿Qué gritaba la gente? (¡Hosanna!)
13 a 16 min · La verdad
Di la frase despacio, tres veces, con el gesto, y que los niños la repitan contigo:
Recibimos a Jesús con alegría.
Una sola frase basta a esta edad.
16 a 30 min · La actividad: el camino de ramas
Pon las dos sillas al frente del salón, separadas: es la puerta de la ciudad. Reparte a cada niño su media hoja de papel verde y que la rasgue en tiras: son sus ramas. Los niños hacen dos filas, una frente a la otra, y entre las dos queda el camino. Tú pones primero la toallita en el suelo, como un manto, y después cada niño, por turnos, pone su rama en el camino. Cuando el camino está listo, todos caminan en fila por en medio, despacio, hasta la puerta de la ciudad, moviendo las manos como ramas y diciendo juntos: «¡Hosanna!»
Al terminar, pregunta: ¿Qué pusimos en el camino? (Un manto y ramas, como la gente de la historia.)
Después, cada niño dibuja en el recuadro de su hoja lo que más le gustó de la historia, y en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, colorea la casilla 10: una rama. Luego recoge las tarjetas y guárdalas en el salón.
Materiales: papel verde para rasgar, una toallita o tela, dos sillas, creyones, tarjetas «Mi camino».
Si el grupo es grande: dos caminos a la vez, con un adulto en cada uno. Si es pequeño: que cada niño ponga varias ramas, para que el camino sea largo. Si no hay papel verde o se fue la luz: que los niños pongan las manos en el suelo como si dejaran una rama, después se levanten y caminen en fila con los brazos arriba diciendo «¡Hosanna!»; el dibujo puede quedar para la casa.
30 a 35 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: ¡Hosanna! Bendito el que viene en el nombre del Señor. (Marcos 11:9).
- Para pensar, con los ojitos cerrados: ¿Cómo saludas tú a alguien que quieres mucho cuando llega?
- Para poner en práctica esta semana: contarle a alguien de la casa cómo la gente recibió a Jesús, y decir juntos: ¡Hosanna!
- Oración de gratitud. Ora tú, y quien quiera repite en voz bajita: «Gracias, Jesús, por este día de alegría. ¡Hosanna! Amén.»
- Puerta abierta: «Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.»
Entrega la hoja y despide a cada niño por su nombre.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no se calma: vuelve a contar la historia más corta, con gestos, y que se muevan un momento. Es normal a esta edad.
Si un niño llora al separarse de su familia: déjalo mirar y acompáñalo con calma, sin forzarlo a participar.
Si te falta tiempo: acorta la actividad y conserva la frase y el cierre.
PARA EL HOGAR — va escrito en la hoja
¿Qué ponía la gente en el camino, y qué gritaba cuando llegó Jesús?
¡Dios te bendiga!