
Semana 9 · El ciego Bartimeo
Marcos 10:46-52
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Una Biblia.
- Una toallita o un pañito de tela, que hará de capa, y una silla al frente.
- La hoja de cada niño y creyones.
- Las tarjetas «Mi camino» de los niños, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para contarlo bien
Dónde estamos
Jesús va de camino a Jerusalén con sus discípulos y mucha gente. Pasan por Jericó, una ciudad cerca del río Jordán, a unos 25 kilómetros de Jerusalén; desde ahí el camino sube. Al salir de Jericó, junto al camino, está sentado un hombre que pide limosna (versículo 46).
Quién es Bartimeo
Marcos nos da su nombre: «Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando» (versículo 46). «Bartimeo» quiere decir eso mismo: hijo de Timeo.
Lo que Marcos cuenta
- Bartimeo oye que pasa Jesús y empieza a gritar: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.» (versículo 47).
- Muchos lo regañan para que se calle, pero él grita mucho más (versículo 48).
- Jesús se detiene y lo manda llamar. Le dicen: «Ten confianza: levántate, te llama» (versículo 49).
- Bartimeo arroja su capa, se levanta y va a Jesús (versículo 50).
- Jesús le pregunta: «¿Qué quieres que te haga?» Y él responde: «Maestro, que cobre la vista» (versículo 51).
- Jesús le dice: «Ve, tu fe te ha salvado». En seguida recobra la vista, y sigue a Jesús en el camino (versículo 52).
La verdad de hoy
Para ti: Jesús se detiene, escucha y llama.
Para los niños, en una frase: «Jesús me escucha.» Gesto: una mano detrás de la oreja, como quien escucha con atención.
LA CLASE, PASO A PASO — 35 minutos
0 a 5 min · Llegada y canto
Saluda a cada niño por su nombre en la puerta. Repaso de la semana pasada: ¿Qué hizo Jesús con los niños que le llevaron? (Los tomó en sus brazos y los bendijo.)
Un verso para decir con gestos (puedes ponerle tu propia melodía):
Bartimeo llama: ¡Jesús, Jesús! (las manos alrededor de la boca) Jesús se detiene, Jesús lo escucha (la mano detrás de la oreja) Tira su capa, se levanta… (un brinco) ¡y sigue a Jesús en el camino! (caminar en el sitio)
5 a 13 min · La historia
Abre la Biblia y lee en voz alta el verso de la semana, para que vean que la historia sale de ahí: Ten confianza: levántate, te llama (Marcos 10:49).
Después cuéntala despacio, con gestos y con tus palabras; más o menos así:
Jesús iba caminando con mucha, mucha gente. Junto al camino estaba sentado un señor que se llamaba Bartimeo. Bartimeo no podía ver.
Cuando Bartimeo oyó que Jesús pasaba, empezó a llamarlo bien fuerte: «Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí.»
Muchas personas lo regañaban para que se callara. Pero Bartimeo llamaba más fuerte todavía.
Entonces Jesús se detuvo. Con tanta gente alrededor, ¡Jesús se detuvo! Y mandó que lo llamaran. Le dijeron a Bartimeo: «Ten confianza: levántate, te llama.»
Bartimeo tiró su capa, se levantó y fue hasta Jesús.
Jesús le preguntó: «¿Qué quieres que te haga?» Y Bartimeo le dijo: «Maestro, que cobre la vista», es decir, que pudiera ver.
Jesús le dijo: «Ve, tu fe te ha salvado.» ¡Y en ese mismo momento Bartimeo pudo ver! Y se fue caminando detrás de Jesús, por el camino.
Tres preguntas cortas, con la historia fresca:
- ¿Qué hizo Bartimeo cuando oyó que pasaba Jesús? (lo llamó bien fuerte)
- ¿Qué hizo Jesús cuando lo oyó? (se detuvo y lo mandó llamar)
- ¿Qué tiró Bartimeo antes de ir a Jesús? (su capa)
13 a 16 min · La verdad
Di la frase despacio, tres veces, con el gesto, y que los niños la repitan contigo:
Jesús me escucha.
Una sola frase basta a esta edad.
16 a 30 min · La actividad: «Ten confianza: levántate, te llama»
Es un juego de escuchar. Los niños se sientan en círculo y cierran los ojos (quien prefiera, solo se tapa la carita con las manos). Pon la toallita sobre los hombros de un niño, como una capa. Camina despacito por detrás del círculo, toca suave el hombro de ese niño y dile: «Ten confianza: levántate, te llama.» El niño abre los ojos, tira la capa al suelo, da un brinco y camina hasta la silla del frente, «donde está Jesús». Ahí dice: «¡Aquí estoy!», y todos responden con el gesto: «Jesús me escucha.» Que pasen todos por turnos, cada uno con la capa.
Al terminar, cada niño dibuja en el recuadro de su hoja lo que más le gustó de la historia, y en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, colorea la casilla 9: una capa. Luego recoge las tarjetas y guárdalas en el salón.
Materiales: una toallita o un pañito de tela, una silla, creyones, tarjetas «Mi camino».
Si el grupo es grande: dos círculos, con un adulto y una toallita en cada uno. Si es pequeño: que cada niño pase dos veces, y que uno de ellos sea quien toca el hombro y dice «Ten confianza: levántate, te llama». Si no hay toallita o se fue la luz: se juega igual, sin capa: el niño se levanta de un brinco al oír su nombre y va hasta tu voz; el dibujo puede quedar para la casa.
30 a 35 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Ten confianza: levántate, te llama (Marcos 10:49).
- Para pensar, con los ojitos cerrados: ¿Qué te gustaría contarle hoy a Jesús?
- Para poner en práctica esta semana: cuando alguien de la casa te hable, detente y escúchalo, como Jesús se detuvo a escuchar a Bartimeo.
- Oración de gratitud. Ora tú, y quien quiera repite en voz bajita: «Gracias, Jesús, porque me escuchas. Gracias porque te detienes y me llamas. Amén.»
- Puerta abierta: «Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.»
Entrega la hoja y despide a cada niño por su nombre.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no se calma: vuelve a contar la historia más corta, con gestos, y que se muevan un momento. Es normal a esta edad.
Si un niño llora al separarse de su familia: déjalo mirar y acompáñalo con calma, sin forzarlo a participar.
Si te falta tiempo: acorta la actividad y conserva la frase y el cierre.
PARA EL HOGAR — va escrito en la hoja
¿Qué le contamos hoy a Jesús, que siempre nos escucha? ¿Y por qué le damos gracias?
¡Dios te bendiga!