
Semana 5 · Jairo y su hija
Marcos 5:21-43
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Una Biblia.
- Un espacio despejado en el piso (o una alfombra o sábana) para el juego de dormir y despertar.
- La hoja de cada niño y creyones.
- Las tarjetas «Mi camino» de los niños, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para contarlo bien
Dónde estamos
Jesús acaba de cruzar otra vez el mar de Galilea en una barca, y en la orilla lo espera mucha gente (versículo 21). Allí llega un hombre llamado Jairo, «uno de los príncipes de la sinagoga» (versículo 22). La sinagoga era el lugar donde la gente del pueblo se reunía a leer las Escrituras y a orar.
Lo que Marcos cuenta
- Jairo se postra a los pies de Jesús y le ruega que vaya a su casa, porque su hija está muy enferma. Jesús se va con él, y mucha gente lo sigue y lo aprieta (versículos 22 al 24).
- En el camino, una mujer que estaba enferma desde hacía doce años toca el manto de Jesús y queda sana. Jesús se detiene, ella se acerca, y él le dice: «Hija, tu fe te ha hecho salva: ve en paz» (versículos 25 al 34).
- Mientras Jesús todavía habla, llegan unos de la casa de Jairo y le dicen que la niña ha muerto. Jesús le dice a Jairo: «No temas, cree solamente» (versículos 35 y 36).
- En la casa, Jesús toma la mano de la niña y le dice: «Muchacha, a ti digo, levántate.» La niña se levanta y camina; tenía doce años. Jesús dice que le den de comer (versículos 41 al 43).
Cuéntalo así de sencillo, tal como lo cuenta Marcos. A esta edad basta con decir que la mujer «estaba enferma desde hacía doce años».
La verdad de hoy
Para ti: Jesús le dice a Jairo que no tema y que siga creyendo, y Jesús levanta a la niña.
Para los niños, en una frase: «Jesús tiene poder.» Gesto: los dos brazos arriba, con las manos abiertas.
LA CLASE, PASO A PASO — 35 minutos
0 a 5 min · Llegada y canto
Saluda a cada niño por su nombre en la puerta. Repaso de la semana pasada: ¿Qué pasó cuando Jesús le habló al viento y al mar? (Se calmaron.)
Un verso para decir con gestos (puedes ponerle tu propia melodía):
Jairo llega, Jairo pide: ¡que Jesús vaya a su casa! «No temas, cree solamente»: ¡la niña se levantó!
5 a 13 min · La historia
Abre la Biblia y lee en voz alta el verso de la semana, para que vean que la historia sale de ahí: No temas, cree solamente (Marcos 5:36).
Después cuéntala despacio, con gestos y con tus palabras; más o menos así:
Había un señor que se llamaba Jairo. Su hija, una niña, estaba muy enferma.
Jairo fue a buscar a Jesús, se arrodilló a sus pies y le pidió que fuera a su casa. Y Jesús se fue con él. Mucha, mucha gente iba caminando con ellos.
En el camino, una mujer que estaba enferma desde hacía doce años tocó la ropa de Jesús, y quedó sana. Jesús se detuvo, la llamó «Hija» y le dijo que se fuera en paz.
Entonces llegaron unos de la casa de Jairo y le dijeron que su hija había muerto. Pero Jesús le dijo a Jairo: «No temas, cree solamente.»
Llegaron a la casa. Jesús dijo: «La muchacha no es muerta, mas duerme.» Entró al cuarto, tomó la mano de la niña y le dijo: «Muchacha, a ti digo, levántate.» ¡Y la niña se levantó y se puso a caminar! Todos se asombraron mucho. Y Jesús dijo que le dieran de comer.
Tres preguntas cortas, con la historia fresca:
- ¿Qué le pidió Jairo a Jesús? (que fuera a su casa)
- ¿Qué le dijo Jesús a Jairo? (no temas, cree solamente)
- ¿Qué hizo la niña cuando Jesús le tomó la mano? (se levantó y caminó)
13 a 16 min · La verdad
Di la frase despacio, tres veces, con el gesto, y que los niños la repitan contigo:
Jesús tiene poder.
Una sola frase basta a esta edad.
16 a 30 min · La actividad: dormir y despertar
Los niños se acuestan en el piso o en la alfombra, cierran los ojos y se quedan muy quietos, como dormidos. Tú, con la Biblia abierta en Marcos 5:41, lees despacio: «Muchacha, a ti digo, levántate.» Al oír la palabra «levántate», todos se ponen de pie con alegría. Repítelo dos o tres veces; la última vez, al levantarse, dicen juntos: «¡No temas, cree solamente!»
Al terminar, pregunta: ¿Quién le dijo a la niña «levántate»? (Jesús.)
Después cada niño dibuja en el recuadro de su hoja lo que más le gustó de la historia, y en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, colorea la casilla 5: una casa. Luego recoge las tarjetas y guárdalas en el salón.
Materiales: espacio en el piso o una alfombra, creyones, tarjetas «Mi camino».
Si el grupo es grande: que se acuesten por turnos, de a cinco, mientras los demás escuchan contigo la lectura. Si es pequeño: que cada niño tenga su turno de sostener contigo la Biblia abierta mientras lees. Si no hay espacio en el piso o se fue la luz: que lo hagan sentados, con la cabeza apoyada en las manos como dormidos, y que se pongan de pie al oír la lectura; el dibujo puede quedar para la casa.
30 a 35 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: No temas, cree solamente (Marcos 5:36).
- Para pensar, con los ojitos cerrados: ¿Cómo te sientes cuando alguien te toma de la mano?
- Para poner en práctica esta semana: cuando tengas miedo, acordarte de lo que Jesús le dijo a Jairo y decirlo con tu familia: No temas, cree solamente.
- Oración de gratitud. Ora tú, y quien quiera repite en voz bajita: «Gracias, Jesús, porque tienes poder. Gracias porque puedo confiar en ti. Amén.»
- Puerta abierta: «Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.»
Entrega la hoja y despide a cada niño por su nombre.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no se calma: vuelve a contar la historia más corta, con gestos, y que se muevan un momento. Es normal a esta edad.
Si un niño llora al separarse de su familia: déjalo mirar y acompáñalo con calma, sin forzarlo a participar.
Si te falta tiempo: acorta la actividad y conserva la frase y el cierre.
PARA EL HOGAR — va escrito en la hoja
¿Qué le dijo Jesús a Jairo? Digámoslo juntos: «No temas, cree solamente.»
¡Dios te bendiga!