
Semana 1 · El bautismo de Jesús
Marcos 1:1-11
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Una Biblia.
- Una hoja de papel azul para cada niño (o una hoja blanca pintada de azul con creyón) y media hoja de papel blanco para cada uno. Pegamento de barra.
- La hoja de cada niño y creyones.
- Una tarjeta «Mi camino» para cada niño, con su nombre ya escrito. Se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para contarlo bien
Dónde estamos
Marcos empieza su libro en el desierto, cerca del río Jordán, el río más grande de esa tierra. Ahí un hombre llamado Juan bautizaba a la gente, y llegaban personas de toda la región de Judea y de Jerusalén (versículos 4 y 5).
Quién era Juan
Juan vivía en el desierto. Marcos cuenta que se vestía con ropa de pelo de camello, con un cinturón de cuero, y que comía langostas (unos insectos parecidos a los saltamontes) y miel silvestre (versículo 6). A los niños les gusta ese detalle: cuéntalo con gracia.
Lo que Marcos cuenta
- Jesús llega desde Nazaret, un pueblo de Galilea, y Juan lo bautiza en el Jordán (versículo 9).
- Cuando Jesús sube del agua, ve abrirse los cielos y al Espíritu que baja sobre él como paloma (versículo 10).
- Y una voz de los cielos dice: «Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento» (versículo 11). «Contentamiento» quiere decir que le agrada, que está contento con él.
Marcos lo cuenta en pocas palabras y no lo explica más: basta contarlo así, tal como está.
La verdad de hoy
Para ti: Jesús es el Hijo amado de Dios.
Para los niños, en una frase: «Jesús es el Hijo amado.» Gesto: los brazos cruzados sobre el pecho, como un abrazo.
LA CLASE, PASO A PASO — 35 minutos
0 a 5 min · Llegada y canto
Saluda a cada niño por su nombre en la puerta. Hoy empezamos: cuéntales que durante doce domingos van a escuchar historias de Jesús que están en un libro de la Biblia llamado Marcos. Reparte a cada uno su tarjeta «Mi camino» y muéstrales las doce casillas: «Cada domingo pintamos una casilla. Hoy pintamos la primera.»
Un verso para decir con gestos (puedes ponerle tu propia melodía):
Juan bautiza en el río, ¡el agua hace chap, chap! Se abre el cielo, baja la paloma: ¡Tú eres mi Hijo amado!
5 a 13 min · La historia
Abre la Biblia y lee en voz alta el verso de la semana, para que vean que la historia sale de ahí: Tú eres mi Hijo amado (Marcos 1:11).
Después cuéntala despacio, con gestos y con tus palabras; más o menos así:
En un lugar seco, sin casas, vivía un hombre llamado Juan. Se vestía con ropa de pelo de camello y comía saltamontes y miel del campo.
Mucha gente venía a verlo, y Juan los bautizaba en un río grande, el río Jordán.
Un día llegó Jesús, que venía de su pueblo, Nazaret. Y Juan bautizó a Jesús en el río.
Cuando Jesús salía del agua, vio que el cielo se abría, y el Espíritu bajaba sobre él como una paloma.
Y se oyó una voz del cielo que decía: «Tú eres mi Hijo amado.»
Tres preguntas cortas, con la historia fresca:
- ¿Dónde bautizaba Juan a la gente? (en el río)
- ¿Qué bajó sobre Jesús cuando salió del agua? (el Espíritu, como una paloma)
- ¿Qué dijo la voz del cielo? (Tú eres mi Hijo amado)
13 a 16 min · La verdad
Di la frase despacio, tres veces, con el gesto, y que los niños la repitan contigo:
Jesús es el Hijo amado.
Una sola frase basta a esta edad.
16 a 30 min · La actividad: la paloma sobre el río
Cada niño recibe una hoja azul: es el agua del río. Con su papel blanco, rasga un pedazo con sus manos: es la paloma. Con tu ayuda, le pone pegamento de barra y la pega arriba de la hoja, como si bajara del cielo. Mientras pegan, pregunta: ¿Qué dijo la voz cuando bajó la paloma? (Tú eres mi Hijo amado.) Escribe en la hoja de cada uno su nombre.
Al terminar, cada niño dibuja en el recuadro de su hoja lo que más le gustó de la historia, y en su tarjeta «Mi camino» colorea la casilla 1: una paloma. Luego recoge las tarjetas y guárdalas en el salón.
Materiales: hojas azules (o blancas pintadas de azul), papel blanco para rasgar, pegamento de barra, creyones, tarjetas «Mi camino».
Si el grupo es grande: trabajen por mesas, con un adulto en cada una que ayude a rasgar y a pegar. Si es pequeño: que cada niño, además, dibuje con creyón las olitas del río. Si no hay papel o se fue la luz: hagan el río con los brazos, moviéndolos como olas, y la paloma con las manos juntas por los pulgares, bajando despacio desde arriba; el dibujo puede quedar para la casa.
30 a 35 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Tú eres mi Hijo amado (Marcos 1:11).
- Para pensar, con los ojitos cerrados: ¿A quién quieres tú mucho, mucho?
- Para poner en práctica esta semana: decirle «te quiero» a alguien de la casa, como la voz del cielo le dijo a Jesús que era amado.
- Oración de gratitud. Ora tú, y quien quiera repite en voz bajita: «Gracias, Dios, por Jesús, tu Hijo amado. Gracias por mi familia y por mi iglesia. Amén.»
- Puerta abierta: «Jesús quiere ser tu amigo para siempre. Si quieres saber más de él, pregúntale a tu maestro o maestra, a tu pastor o pastora, o a tu familia.»
Entrega la hoja y despide a cada niño por su nombre.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no se calma: vuelve a contar la historia más corta, con gestos, y que se muevan un momento. Es normal a esta edad.
Si un niño llora al separarse de su familia: es el primer domingo y puede pasar. Déjalo mirar y acompáñalo con calma, sin forzarlo a participar.
Si te falta tiempo: acorta la actividad y conserva la frase y el cierre.
PARA EL HOGAR — va escrito en la hoja
¿Qué vio Jesús cuando salió del agua, y qué dijo la voz del cielo?
¡Dios te bendiga!