
Semana 8 · Jesús recibe a los niños
Marcos 10:13-16
LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE
- Biblias (que al menos uno de cada tres tenga la suya) y una pizarra.
- Antes del domingo: conversar con la maestra o el maestro de Preescolar (o de Primarios) y acordar con ellos un momento de unos diez minutos para visitar su grupo fuera de los 45 minutos de esta clase: al despedirlos hoy, después de esta clase, o al recibirlos en la puerta el domingo que viene.
- Cartulinas, creyones o marcadores y cinta adhesiva, que pone la iglesia, para los carteles de bienvenida.
- Los cuadernos del alumno y lápices.
- Las tarjetas «Mi camino» de los alumnos, que se guardan en el salón.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor la conversación
Dónde estamos
Jesús ya salió de Galilea y va de camino hacia Jerusalén. Marcos dice que llegó a la región de Judea y al otro lado del Jordán, y que otra vez la gente se juntaba y él les enseñaba (Marcos 10:1). Poco antes, Jesús había puesto a un niño en medio de sus discípulos y lo había tomado en brazos (Marcos 9:36-37).
Lo que Marcos cuenta, en orden
- Unas personas le presentan niños a Jesús para que los toque. Los discípulos reprenden a los que los traen (versículo 13). Marcos no dice quiénes eran ni cuántos niños había.
- Jesús lo ve, se enoja y les dice: «Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios» (versículo 14).
- Y añade: «De cierto os digo, que el que no recibiere el reino de Dios como un niño, no entrará en él» (versículo 15).
- «Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía» (versículo 16).
Un detalle que a esta edad interesa
Marcos es el único evangelio que dice que Jesús se enojó en esta escena, y el único que cuenta que tomó a los niños en los brazos. Marcos no dice por qué los discípulos los apartaban; sí deja claro que Jesús quería abierto el paso que ellos cerraban. A esta edad, los alumnos ya no se sienten «niños», y les cae bien descubrir que Jesús pone a los niños como ejemplo para todos, también para los grandes.
La verdad de hoy
Jesús recibe y bendice a los niños. Les abre paso cuando otros los apartan. Y el reino de Dios se recibe como lo recibe un niño.
LA CLASE, PASO A PASO — 45 minutos
0 a 5 min · Llegada
Saluda a cada uno por su nombre. Repaso rápido: ¿A quiénes llevó Jesús al monte alto, la semana pasada? (a Pedro, a Jacobo y a Juan.)
5 a 17 min · La lectura y lo que dice
Un alumno lee en voz alta Marcos 10:13-16. Después, preguntas solo sobre lo que el texto dice:
- ¿Para qué le traían niños a Jesús? (para que los tocara, versículo 13)
- ¿Qué hacían los discípulos? (reñían a los que los traían)
- ¿Cómo reacciona Jesús y qué les dice? (se enoja; «Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis», versículo 14)
- ¿Qué hace Jesús al final? (los toma en los brazos, pone las manos sobre ellos y los bendice, versículo 16)
17 a 28 min · La verdad
Plantea la pregunta del versículo 15: Jesús dice que el reino de Dios hay que recibirlo «como un niño». ¿Cómo recibe algo un niño? Deja que conversen un momento. Luego ayúdalos a llegar a la idea: un niño no recibe pensando que se lo ganó; lo recibe con las manos abiertas.
Escríbelo en la pizarra:
Jesús recibe y bendice a los niños.
Para conversar (las que te dé el tiempo):
- ¿Por qué crees que los discípulos querían apartar a los niños?
- Marcos dice que Jesús se enojó. ¿Qué nos dice eso de lo que a Jesús le importa?
- Ustedes ya no están en el grupo de los pequeños. ¿Cómo pueden ser hoy los que abren paso, y no los que lo cierran?
28 a 40 min · La actividad: una bienvenida para los más pequeños
Hoy, en clase, preparan la bienvenida. La visita al salón de los pequeños se hace después, en el momento que acordaste con la maestra o el maestro de Preescolar (o de Primarios): al despedirlos hoy o al recibirlos el domingo que viene.
Arma tres equipos:
- Los carteles: hacen dos o tres carteles de bienvenida para el salón de los pequeños, con letras grandes y alegres: «¡Qué bueno que viniste!» y «Dejad los niños venir». Pueden decorarlos con flores, estrellas o caritas.
- El juego: preparan y ensayan un juego sencillo para enseñarles a los pequeños el verso con gestos: «Dejad los niños venir» (brazos que llaman, brazos que se abren).
- La bienvenida: se reparten las tareas de la visita: quién recibe a los pequeños en la puerta, quién los saluda por su nombre y quién ayuda a sentarlos o a repartir sus hojas y creyones, si su maestra o maestro lo pide.
Al terminar, cada equipo muestra lo que preparó. Pregunta: ¿En qué se parece lo que van a hacer a lo que hizo Jesús? Ayúdalos a ver que van a abrir paso, como Jesús se lo abrió a los niños.
Después, en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, cada uno llena la casilla 8 (un cartel de bienvenida o la palabra recibe). Luego recoge las tarjetas y guárdalas.
En el momento acordado, van juntos al salón de los pequeños, pegan los carteles, hacen el juego y vuelven. Allí lo dirige la maestra o el maestro de ese grupo.
Si el grupo es grande: que todos preparen y que solo un equipo haga la visita, con un adulto; los equipos se turnan en los próximos domingos, siempre de acuerdo con su maestra o maestro. Si es pequeño: preparen todos juntos el juego del verso y un solo cartel. Si no se pudo coordinar la visita, o no hay materiales o se fue la luz: practiquen el juego del verso con gestos en el salón y acuerden con la maestra o el maestro de los pequeños el domingo para hacerlo; los carteles se le entregan para que los use.
40 a 45 min · Cierre
- El verso, juntos, dos veces: Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios (Marcos 10:14).
- Para pensar, en silencio: ¿A quién le puedo abrir paso, como Jesús se lo abrió a los niños?
- Para poner en práctica esta semana: saludar por su nombre a un niño más pequeño de la iglesia el próximo domingo, o ayudar en la visita al salón de los pequeños, en el momento acordado.
- Oración de gratitud. Un voluntario ora; quien prefiera no orar en voz alta, acompaña: «Señor, gracias porque recibiste a los niños cuando otros querían apartarlos. Gracias porque nos recibes, y por los más pequeños de nuestra iglesia.»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
Entrega el cuaderno: se lo llevan a casa.
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros.
Si te falta tiempo: acorta la conversación y conserva la actividad y el cierre.
PARA EL HOGAR — la pregunta va en el cuaderno
Esta semana leímos que Jesús recibió a los niños y los bendijo. Conversen en familia: ¿cómo podemos recibir con alegría a los más pequeños de la familia o de la iglesia?
¡Dios te bendiga!