Audiovisión Musical
ESCUELA BÍBLICA DOMINICAL · MARCOS
PREADOLESCENTES · 12 A 14 AÑOS · GUÍA DEL MAESTRO

Semana 3 · El sembrador

Marcos 4:1-20


LO QUE NECESITAS PARA ESTA CLASE


LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor la conversación

Dónde estamos

Jesús enseña otra vez junto al mar de Galilea. La multitud es tan grande que sube a una barca y se sienta en ella dentro del agua, mientras la gente escucha desde la orilla (versículo 1). Les enseña «por parábolas muchas cosas» (versículo 2). En ese tiempo se sembraba a mano: el sembrador caminaba y lanzaba la semilla a puñados, y caía donde caía.

Lo que Marcos cuenta, en orden

Un detalle que a esta edad interesa

El sembrador no es tacaño: lanza la semilla hasta en el camino. La palabra es para todos. Y el fruto de la buena tierra es desproporcionado: de una semilla salen treinta, sesenta, cien. A esta edad les gusta notar eso por sí mismos: pregúntales qué les llama la atención de esos números antes de explicarlo.

La parábola describe lo que le pasa a la palabra; no es una lista para clasificar compañeros ni para clasificarse uno mismo. En clase la usamos como Jesús la abrió y la cerró: como una invitación a oír.

La verdad de hoy

La palabra de Jesús crece cuando la oímos y la recibimos. El sembrador la siembra para todos, y en buena tierra da mucho más de lo que se sembró.


LA CLASE, PASO A PASO — 45 minutos

0 a 5 min · Llegada

Saluda a cada uno por su nombre. Repaso rápido: ¿Qué vio Jesús en los cuatro hombres que abrieron el techo? (La fe de ellos.)

5 a 17 min · La lectura y lo que dice

Un alumno lee en voz alta Marcos 4:1-9, y otro lee los versículos 13 al 20. Después, preguntas solo sobre lo que el texto dice:

  1. ¿Desde dónde enseña Jesús, y por qué? (desde una barca en el mar, porque había mucha gente)
  2. ¿En qué cuatro lugares cae la semilla y qué le pasa en cada uno? (camino: se la comen las aves; pedregales: se seca por no tener raíz; espinos: la ahogan; buena tierra: da fruto)
  3. Según Jesús, ¿qué es la semilla? (la palabra, versículo 14)
  4. ¿Cuánto fruto da la buena tierra? (treinta, sesenta y ciento por uno)

17 a 28 min · La verdad

Plantea la pregunta: ¿Por qué un sembrador lanzaría semilla hasta en el camino? Deja que discutan un momento. Luego ayúdalos a llegar a la idea: el sembrador siembra con generosidad, para todos; y la semilla tiene tanta vida que, donde la reciben, da mucho más de lo que se sembró.

Escríbelo en la pizarra:

La palabra de Jesús crece cuando la oímos y la recibimos.

Para conversar (las que te dé el tiempo):

28 a 40 min · La actividad: macetas para regalar

Cubre las mesas con papel periódico. Cada alumno prepara una o dos macetas pequeñas: tierra en el envase, dos o tres semillas, un poco más de tierra encima y un chorrito de agua. En una tirita de papel escribe a mano el verso (Marcos 4:20) y la pega en la maceta.

Al salir, las regalan a las personas que visitan la iglesia ese día, o las dejan en la entrada para los que lleguen la semana próxima.

Al terminar, pregunta: ¿Qué tiene que pasar para que esa semilla dé fruto? ¿Quién la hace crecer? Ayúdalos a ver que ellos siembran y riegan, y que la vida está en la semilla, como la palabra.

Después, en su tarjeta «Mi camino», que repartes en ese momento, cada uno llena la casilla 3 (una semilla que brota o la palabra crece). Luego recoge las tarjetas y guárdalas.

Si el grupo es grande: dos o tres mesas de trabajo, cada una con su bolsa de tierra y un encargado. Si es pequeño: que cada uno prepare tres macetas. Sin materiales o sin luz: escriben el verso a mano en papelitos para regalar a la salida; si tampoco hay papel, aprenden el verso en eco, empezando en susurro y subiendo la voz poco a poco, como una planta que crece.

40 a 45 min · Cierre

  1. El verso, juntos, dos veces: Y estos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra, y la reciben, y hacen fruto, uno a treinta, otro a sesenta, y otro a ciento (Marcos 4:20).
  2. Para pensar, en silencio: ¿Qué palabra de Jesús me gustaría que creciera en mí esta semana?
  3. Para poner en práctica esta semana: regalar tu maceta con el verso y contarle a alguien la historia del sembrador.
  4. Oración de gratitud. Un voluntario ora; quien prefiera no orar en voz alta, acompaña: «Señor, gracias por tu palabra, que siembras para todos y que crece y da fruto.»
  5. Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»

Entrega el cuaderno: se lo llevan a casa.


SI TE HACE FALTA

Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.

Si alguien empieza a decir qué terreno es cada compañero: lleva la conversación a la semilla: Jesús la siembra para todos, y lo que la parábola celebra es todo lo que da en buena tierra.

Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros.

Si te falta tiempo: acorta la conversación y conserva la actividad y el cierre.


PARA EL HOGAR — la pregunta va en el cuaderno

Esta semana leímos la parábola del sembrador. Conversen en familia: ¿qué palabra de Jesús nos ha acompañado a nosotros?

¡Dios te bendiga!