Audiovisión Musical
ESTUDIO BÍBLICO · MARCOS
JÓVENES Y ADULTOS · 15 AÑOS EN ADELANTE · HOJA DEL LÍDER

Encuentro 11 · El mandamiento más importante

Marcos 12:28-34 · Lo primero de todo

Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento. Marcos 12:30


LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO


LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo

El lugar y el momento

Jesús anda y enseña en el templo de Jerusalén (Marcos 11:27 y 12:35), el lugar donde cada día se ofrecían sacrificios. Allí se le acercan, uno tras otro, los grupos que tenían peso en la ciudad: los principales sacerdotes, que dirigían el templo; los ancianos, autoridades del pueblo; los fariseos, muy atentos a cumplir la ley en la vida diaria; los herodianos, partidarios de la familia de Herodes; y los saduceos, que según el mismo Marcos decían que no hay resurrección (12:18). Casi todos traen preguntas para atraparlo.

Los escribas eran los maestros de la ley: la copiaban, la estudiaban y la explicaban. Entre ellos era común discutir qué mandamiento pesaba más; más tarde la tradición judía llegó a contar 613 mandamientos en la ley de Moisés. Este escriba oyó la discusión y vio que Jesús había respondido bien. Su pregunta es directa: «¿Cuál es el primer mandamiento de todos?» (versículo 28).

Palabras que vale la pena mirar

Cómo encaja en Marcos

Es la última pregunta de una serie (11:27–12:34). Le preguntan por uno, y Jesús responde con dos: «No hay otro mandamiento mayor que estos» (versículo 31). El escriba repite la respuesta con sus palabras y agrega que eso «más es que todos los holocaustos y sacrificios» (versículo 33), una idea que ya estaba en 1 Samuel 15:22 y en Oseas 6:6. Jesús le dice: «No estás lejos del reino de Dios»; y Marcos cierra: «Y ya ninguno osaba preguntarle» (versículo 34).

Es una de las pocas escenas de Marcos en que un escriba y Jesús están de acuerdo. Justo después, Jesús habla de escribas que buscan los saludos y los primeros asientos (12:38-40), y mira a una viuda pobre que echa en el arca de las ofrendas todo lo que tenía (12:41-44).

Lo que este encuentro busca

Que cada uno vea dos cosas: que Jesús pone el amor en primer lugar, y que no separa el amor a Dios del amor a quien está cerca. Tú no señalas a nadie: abres la pregunta y dejas que cada uno la piense.


EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos

0 a 8 min · Oración y lectura

Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Repaso en una línea: ¿Cómo recibió la gente a Jesús cuando entró en Jerusalén? (Con mantos y ramas en el camino, gritando ¡Hosanna!) Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor, gracias por este rato juntos. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»

Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 12:28-34, completo. Una vez basta. No comentes todavía.

8 a 20 min · Observar

Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.

  1. ¿Dónde está Jesús, y qué ha estado pasando antes de esta pregunta? (Marcos 11:27 y 12:28)
  2. ¿Quién se acerca, qué ha notado y qué pregunta? (versículo 28)
  3. ¿Con qué palabras empieza Jesús su respuesta, y qué dice del amor a Dios? (versículos 29 y 30)
  4. ¿Qué agrega Jesús sin que se lo pregunten? (versículo 31)
  5. ¿Qué añade el escriba, qué le dice Jesús y cómo termina la escena? (versículos 32 al 34)

Que noten el número: le preguntan por uno y Jesús responde con dos.

20 a 32 min · Interpretar

Qué nos muestra el pasaje de Jesús.

  1. ¿Por qué crees que Jesús responde con dos mandamientos, si le preguntaron por uno? (Pista: la conversación suele llegar a que, para Jesús, uno no va sin el otro; deja que el grupo lo diga con sus palabras.)
  2. Los demás venían a atraparlo; este escriba pregunta en serio. ¿Qué cambia en la manera en que Jesús le responde? (Pista: suele salir que Jesús contesta sin rodeos, lo escucha y al final lo reconoce; con los otros grupos la conversación fue de otra manera.)
  3. Corazón, alma, mente y fuerzas: ¿qué nos dice que Jesús nombre tantas partes de la persona? (Pista: suelen notar que no queda nada afuera: lo que siento, lo que pienso, lo que decido y lo que hago con las manos.)
  4. El escriba dice que amar así vale más que todas las ofrendas del templo, y lo dice dentro del templo. ¿Qué contraste ves ahí? (Pista: el templo estaba lleno de sacrificios todos los días; el escriba pone el amor por encima de ellos, y Jesús le da la razón.)
  5. ¿Qué vio Jesús en la respuesta del escriba para decirle que no estaba lejos del reino de Dios? ¿Qué nos revela eso de Jesús? (Pista: suele aparecer que Jesús reconoce lo bueno donde lo encuentra, aun en alguien de un grupo que muchas veces discutía con él.)

Lo que conviene que quede dicho: Jesús pone el amor en el primer lugar de todo, y une el amor a Dios con el amor a quien está cerca. El escriba lo entiende, y Jesús lo reconoce.

32 a 44 min · Aplicar: el prójimo que tenemos cerca

Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Quién es mi prójimo esta semana, la persona que tengo cerca? Puede ser alguien del trabajo, de la cuadra, del transporte de cada día o de la iglesia.

Después, en grupos de tres o cuatro, conversen: ¿Qué podemos hacer, como grupo, para ayudarnos entre nosotros o ayudar a alguien de la iglesia o del vecindario? Piensen en lo de todos los días: el compañero de trabajo que va atrasado, el compañero al que nadie saluda, la familia nueva en la cuadra, el servicio que la iglesia necesita y nadie ha tomado. Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas (por ejemplo: presentarse y ofrecer ayuda a la familia nueva de la cuadra; darle una mano al compañero que va atrasado; arreglar o limpiar algo del local de la iglesia; tomar un servicio de la iglesia que nadie ha tomado; ofrecer lo que uno sabe hacer, como reparar algo o enseñar algo). Un vocero las comparte en una frase.

Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para esta semana.

Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir.

44 a 50 min · Cierre

  1. El verso, juntos, una vez, despacio: Amarás pues al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de toda tu mente, y de todas tus fuerzas; este es el principal mandamiento (Marcos 12:30).
  2. Para pensar, en silencio: ¿Qué me dice de Jesús que no separe el amor a Dios del amor a quien está cerca?
  3. Para poner en práctica esta semana: la idea que eligió el grupo, o una cosa sencilla por la persona que escribiste en tu hoja.
  4. Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor, gracias porque nos enseñas lo primero de todo. Gracias por las personas que tenemos cerca. Que este grupo sepa amar con las manos.»
  5. Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»

SI TE HACE FALTA

Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.

Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»

Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.


PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)

Una observación del texto: cuando el escriba repite la respuesta (versículo 33), no la copia igual: dice «de todo corazón, y de todo entendimiento, y de toda el alma, y de todas las fuerzas». Cambia «mente» por «entendimiento» y el orden de las palabras. Marcos conserva las dos formas, la de Jesús y la del escriba, y Jesús ve en esa respuesta que el escriba entendió.


EL PRÓXIMO ENCUENTRO

Encuentro 12 · Jesús resucitó — Marcos 16:1-8.

Para el próximo encuentro: avisa desde hoy a dos personas: una leerá Marcos 16:1-8 y otra, Mateo 28:8-10.

¡Dios te bendiga!