Audiovisión Musical
ESTUDIO BÍBLICO · MARCOS
JÓVENES Y ADULTOS · 15 AÑOS EN ADELANTE · HOJA DEL LÍDER

Encuentro 9 · El ciego Bartimeo

Marcos 10:46-52 · Jesús se detiene

Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía a Jesús en el camino. Marcos 10:52


LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO


LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo

El lugar y el momento

Jesús va subiendo a Jerusalén (Marcos 10:32) con sus discípulos y una gran multitud. Pasan por Jericó, una ciudad antigua junto a un oasis, cerca del río Jordán; el Antiguo Testamento la llama «ciudad de las palmas» (Deuteronomio 34:3). Jericó está muy por debajo del nivel del mar y Jerusalén en lo alto de los montes: en unos 25 kilómetros, el camino sube cerca de mil metros.

Se acercaba la pascua (Marcos 14:1), y era costumbre subir a Jerusalén en grupo para las fiestas. Pedir limosna junto a un camino transitado, a la salida de una ciudad, era algo común en aquel tiempo, porque por ahí pasaba la gente.

La capa era la prenda de abrigo de afuera, que servía también de cobija de noche, tanto que la ley de Israel mandaba devolver antes de la puesta del sol el vestido que se hubiera tomado en prenda (Éxodo 22:26-27). Bartimeo la arroja, se levanta y va a Jesús (versículo 50).

Palabras que vale la pena mirar

Cómo encaja en Marcos

Es la última escena antes de la entrada a Jerusalén (11:1). Pocos versículos antes, Jacobo y Juan habían pedido sentarse a la derecha y a la izquierda de Jesús, y Jesús les había hecho la misma pregunta: «¿Qué queréis que os haga?» (10:36). Desde 8:27 Marcos repite que Jesús y los suyos van «en el camino», y en ese tramo Jesús anuncia tres veces lo que le espera en Jerusalén (8:31; 9:31; 10:33-34); cada vez, los discípulos no lo entienden. Esa parte del libro empieza con un ciego en Betsaida (8:22-26) y termina con otro, Bartimeo, que se pone a seguir a Jesús «en el camino».

Lo que este encuentro busca

Que cada uno vea dos cosas: que Jesús se detiene y escucha a quien lo llama, aunque otros quieran callarlo, y que podemos ser la voz que dice «ten confianza». Tú no señalas a nadie: abres la pregunta y dejas que cada uno la piense.


EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos

0 a 8 min · Oración y lectura

Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Un repaso de un minuto: ¿Qué dijo Jesús cuando los discípulos apartaban a los niños? (Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; Marcos 10:14.) Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor Jesús, gracias porque te detienes a escucharnos. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»

Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 10:46-52, completo. Una vez basta. No comentes todavía.

8 a 20 min · Observar

Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.

  1. ¿Dónde ocurre la escena, y quién va con Jesús? (versículo 46)
  2. ¿Quién es Bartimeo, dónde está y qué hace? (versículo 46)
  3. ¿Qué grita al oír que pasa Jesús, y qué hace la gente? (versículos 47 y 48)
  4. ¿Qué hace Jesús, qué le dicen a Bartimeo y qué hace él? (versículos 49 y 50)
  5. ¿Qué le pregunta Jesús, qué le pide Bartimeo y cómo termina la escena? (versículos 51 y 52)

Que noten el orden: grita, lo callan, grita más, Jesús se detiene, lo llaman, arroja la capa, va, pide, ve, sigue.

20 a 32 min · Interpretar

Qué nos muestra el pasaje de Jesús.

  1. ¿Qué nos dice que Jesús se detenga, camino a Jerusalén y rodeado de gente, por un hombre que muchos querían callar? (Pista para el líder: la conversación suele ir hacia esto: Jesús va hacia lo más difícil de su vida y aun así se detiene por uno; para la multitud, Bartimeo era una molestia; para Jesús, alguien a quien llamar.)
  2. ¿Qué cambia en la gente entre el versículo 48 y el 49? (Pista: en el versículo 48 muchos le reñían para que callara; en el 49, cuando Jesús se detiene, lo llaman y le dicen: «Ten confianza: levántate, te llama». Lo que cambia la voz de la gente es que Jesús se detuvo.)
  3. ¿Por qué crees que Jesús le pregunta «¿Qué quieres que te haga?», si la necesidad parecía evidente? (Pista: suele salir que Jesús lo trata como a una persona que puede hablar por sí misma, no como a un caso; le da la palabra.)
  4. Comparen Marcos 10:35-37 con 10:51. ¿Qué diferencia hay entre lo que piden Jacobo y Juan y lo que pide Bartimeo? (Pista: es la misma pregunta de Jesús; los discípulos piden los primeros puestos, Bartimeo pide ver. El grupo suele notar que el que estaba sentado junto al camino entendió algo que los de adentro todavía no.)
  5. Jesús le dice «ve», y Bartimeo lo sigue en el camino. ¿Qué camino era ese, según Marcos 10:32 y 11:1, y qué revela de Jesús que lo deje seguirlo? (Pista: es el camino que sube a Jerusalén, donde Jesús anunció que iba a padecer. Jesús no le pone condiciones: lo deja ir libre, y Bartimeo elige ir con él.)

Lo que conviene que quede dicho: Jesús se detiene y escucha a quien lo llama, y le da la palabra. Y quien lo encuentra no se queda sentado junto al camino: lo sigue.

32 a 44 min · Aplicar: las voces del camino

Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Por qué quiero dar gracias hoy a Jesús?

Después, en grupos de tres o cuatro, conversen: En el camino de Jericó muchos le reñían para que callara, y otros le dijeron: «Ten confianza: levántate, te llama». En el trabajo, en la calle, en la comunidad y en la iglesia también se oyen las dos voces. ¿Cómo podemos ser, como grupo, esa segunda voz? Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas (por ejemplo: animar con una palabra a quien está empezando algo nuevo, saludar y acompañar al que llega por primera vez, invitar a alguien al culto, darle la palabra en una reunión de la comunidad al que siempre queda callado, detenernos a escuchar a un vecino o a un compañero de trabajo con el que casi nunca hablamos). Un vocero las comparte en una frase.

Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para esta semana.

Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir.

44 a 50 min · Cierre

  1. El verso, juntos, una vez, despacio: Y Jesús le dijo: Ve, tu fe te ha salvado. Y luego cobró la vista, y seguía a Jesús en el camino (Marcos 10:52).
  2. Para pensar, en silencio: ¿Qué me dice de Jesús que le preguntara a Bartimeo qué quería que le hiciera?
  3. Para poner en práctica esta semana: la idea que eligió el grupo, y dar gracias cada día por aquello que escribiste hoy en tu hoja.
  4. Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor Jesús, gracias porque te detienes y nos escuchas. Gracias por todo lo que hoy compartimos. Haznos un grupo que dice a otros: ten confianza, levántate, te llama.»
  5. Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»

SI TE HACE FALTA

Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.

Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»

Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.


PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)

Lecturas relacionadas:

Una observación del texto original: en el griego de Marcos, la palabra «camino» (hodós) aparece al principio de la escena, cuando Bartimeo está sentado junto al camino (versículo 46), y al final, cuando sigue a Jesús en el camino (versículo 52). Es la misma palabra que Marcos usa en 8:27, 9:33 y 10:32. El relato empieza con un hombre al borde del camino y termina con él dentro, caminando detrás de Jesús.


EL PRÓXIMO ENCUENTRO

Encuentro 10 · La entrada a Jerusalén — Marcos 11:1-11.

¡Dios te bendiga!