
Encuentro 8 · Jesús recibe a los niños
Marcos 10:13-16 · Como un niño
Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios. Marcos 10:14
LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO
- Biblias y la hoja del participante para cada uno, con lápiz.
- Una hoja grande, una pizarra o un cuaderno para anotar las ideas de los grupos.
- Una persona avisada con tiempo para leer el pasaje.
- Haber preguntado antes a los maestros y maestras de los grupos de niños en qué les vendría bien una mano, para tener ejemplos reales a la hora de Aplicar.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo
El lugar y el momento
Jesús ya dejó Galilea y va de camino a Jerusalén. Marcos lo ubica en la región de Judea y al otro lado del Jordán, con la gente juntándose otra vez a su alrededor para oírlo (Marcos 10:1).
En aquel tiempo, un niño pequeño no tenía voz en las conversaciones de los adultos ni un lugar propio en la vida pública: dependía en todo de los mayores. Por eso la escena llama la atención: los que llegan no tienen nada que ofrecer ni nada que decir. Lo que se buscaba era que Jesús «los tocase» (versículo 13), es decir, que les pusiera las manos y los bendijera. Bendecir poniendo las manos sobre alguien era una costumbre antigua en Israel: así bendijo Jacob a sus nietos (Génesis 48:14). Marcos no dice quiénes llevaban a los niños ni cuántos eran.
Palabras que vale la pena mirar
- «Se enojó». Es un verbo de enojo fuerte. Marcos lo usa también para los diez discípulos cuando se enojan con Jacobo y Juan (10:41), pero esta es la única vez que lo dice de Jesús. Marcos anota a menudo lo que Jesús siente: en otra escena mira con enojo a los que están alrededor (3:5), y poco después de esta, mira a un hombre y lo ama (10:21).
- «El reino de Dios». Son de las primeras palabras de Jesús en Marcos: «el reino de Dios está cerca» (1:15).
- «Recibiere». El verbo es el mismo que Jesús había usado poco antes: el que recibe a un niño en su nombre, lo recibe a él (9:37). Ahora le da la vuelta: el reino mismo se recibe como lo recibe un niño. Marcos no explica la frase.
Cómo encaja en Marcos
Poco antes, los discípulos habían discutido en el camino quién de ellos era el mayor, y Jesús puso a un niño en medio de ellos y lo tomó en brazos (9:33-37). Esta escena vuelve sobre lo mismo. Justo después llega un hombre corriendo, se arrodilla y pregunta qué tiene que hacer para heredar la vida eterna; tiene muchas posesiones, y se va triste (10:17-22). Marcos pone las dos escenas una junto a la otra: los niños no traen nada y son bendecidos; el hombre trae mucho y se va.
El estilo de Marcos se nota en los gestos: es el único evangelista que cuenta que Jesús se enojó y el único que dice que tomó a los niños en los brazos (versículo 16).
Lo que este encuentro busca
Que cada uno vea dos cosas: que Jesús abre paso a los que otros apartan, y que el reino de Dios se recibe como lo recibe un niño. Y que el grupo encuentre una forma concreta de servir a los más pequeños de la iglesia, de acuerdo con sus maestros y maestras. Tú no señalas a nadie: abres la pregunta y dejas que cada uno la piense.
EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos
0 a 8 min · Oración y lectura
Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Un repaso de una línea: ¿Qué dijo la voz desde la nube en el monte, el domingo pasado? (Que Jesús es su Hijo amado, y que a él lo oigan.) Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor, gracias porque nos recibes. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»
Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 10:13-16, completo. Una vez basta. No comentes todavía.
8 a 20 min · Observar
Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.
- ¿Quiénes llegan a Jesús, y para qué? (versículo 13)
- ¿Qué hacen los discípulos?
- ¿Qué siente Jesús, según Marcos, y qué les dice a sus discípulos? (versículo 14)
- ¿Qué dice Jesús sobre recibir el reino de Dios? (versículo 15)
- ¿Qué hace Jesús con los niños al final? (versículo 16)
Que noten los verbos de Jesús: se enoja, dice, toma en brazos, pone las manos, bendice.
20 a 32 min · Interpretar
Qué nos muestra el pasaje de Jesús.
- ¿Por qué crees que Jesús se enojó con sus propios discípulos? (Pista para el líder: Marcos no dice por qué los discípulos reñían a la gente; el grupo suele imaginar motivos. Lo que el texto sí muestra es que a Jesús le importó, y mucho, que apartaran a los niños.)
- ¿Qué contraste hay entre lo que hacen los discípulos y lo que hace Jesús? (Pista: ellos riñen; él se enoja, habla, toma en brazos, pone las manos y bendice. Jesús no se limita a dejar pasar a los niños: hace más de lo que le pedían.)
- ¿Qué crees que significa recibir el reino de Dios «como un niño»? (Pista: la conversación suele ir hacia recibir con las manos abiertas, sin méritos que mostrar, dependiendo de otro. Conviene que el grupo vuelva al verbo «recibir»: el reino no se gana, se recibe.)
- Lean Marcos 10:17-22, que viene justo después. ¿Qué cambia entre los niños y el hombre que pregunta qué tiene que hacer? (Pista: el hombre pregunta qué hacer y trae muchas posesiones; los niños no traen nada y salen bendecidos. Marcos pone las dos escenas juntas; deja que el grupo descubra el contraste.)
- ¿Por qué Jesús dice esto delante de adultos, y no solo delante de los niños? ¿Qué revela de él? (Pista: suele salir que la frase del versículo 15 va para todos, también para los discípulos que discutían quién era el mayor; Jesús pone al pequeño como modelo para los grandes.)
Lo que conviene que quede dicho: Jesús no aparta a los niños: se enoja cuando los apartan, los toma en brazos y los bendice. Y el reino de Dios se recibe como lo recibe un niño: con las manos abiertas.
32 a 44 min · Aplicar: abrir paso a los pequeños
Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Qué significa para mí recibir algo como lo recibe un niño?
Después, en grupos de tres o cuatro. Para empezar, un par de minutos de conversación general: En la vida de todos los días —el trabajo, la parada del autobús, la reunión de la comunidad, la iglesia— ¿cómo se nota cuando a alguien no se le abre paso porque es pequeño o porque no cuenta mucho? Después, la pregunta principal: ¿Cómo podemos servir a los niños más pequeños de nuestra iglesia? Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas (por ejemplo: ayudar a recibir a los niños en la puerta los domingos, ayudar a preparar su salón o sus materiales antes de la clase, leerles una historia bíblica, acompañar a un maestro o maestra como ayudante un domingo, orar cada día por los niños y por quienes les enseñan). Un vocero las comparte en una frase.
Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para esta semana, y dos personas se ofrecen para conversarla con los maestros y maestras de esos grupos y acordar con ellos cuándo y cómo.
Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir.
44 a 50 min · Cierre
- El verso, juntos, una vez, despacio: Y viéndolo Jesús, se enojó, y les dijo: Dejad los niños venir, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios (Marcos 10:14).
- Para pensar, en silencio: ¿Qué me dice de Jesús que tomara en brazos a los que sus discípulos apartaban?
- Para poner en práctica esta semana: la idea que eligió el grupo para servir a los niños de la iglesia, ya conversada con sus maestros y maestras.
- Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor, gracias porque recibes a los que llegan a ti. Gracias por los niños de nuestra iglesia y por quienes les enseñan. Danos manos para servirles.»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»
Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.
PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)
Lecturas relacionadas:
- Marcos 9:33-37 · la discusión sobre quién es el mayor, y el niño en medio de los discípulos.
- Marcos 10:17-27 · el hombre que pregunta qué hacer, la escena que sigue a la de hoy.
- Marcos 10:35-45 · Jacobo y Juan piden los primeros lugares; Jesús habla de servir.
- Génesis 48:8-16 · Jacob bendice a sus nietos poniendo las manos sobre ellos.
- Salmo 131 · un salmo corto que compara el alma tranquila con un niño junto a su madre.
Una observación del texto original: en el versículo 16, Marcos usa una forma reforzada del verbo «bendecir», que no aparece en ninguna otra parte del Nuevo Testamento; algunos traductores la expresan como bendecir con insistencia o de todo corazón. La Reina-Valera 1909 dice simplemente «los bendecía». Es un detalle más de los gestos que Marcos se detiene a contar.
EL PRÓXIMO ENCUENTRO
Encuentro 9 · El ciego Bartimeo — Marcos 10:46-52.
¡Dios te bendiga!