
Encuentro 6 · Jesús alimenta a cinco mil
Marcos 6:30-44 · Lo poco en las manos de Jesús
Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante: y repartió a todos los dos peces. Marcos 6:41
LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO
- Biblias y la hoja del participante para cada uno, con lápiz.
- Una hoja grande, una pizarra o un cuaderno para anotar las ideas de los grupos.
- Un refrigerio sencillo que pone la iglesia (pan, galletas o café), para compartir entre todos durante la conversación.
- Una persona avisada con tiempo para leer el pasaje.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo
El lugar y el momento
Los doce vuelven del viaje al que Jesús los había enviado de dos en dos (Marcos 6:7-13). La actividad era tanta que «ni aun tenían lugar de comer» (versículo 31), y se van en barca a un lugar desierto: un sitio despoblado, no necesariamente árido. Marcos menciona hierba verde (versículo 39), que en esa tierra crece sobre todo después de las lluvias del invierno.
El pan era la base de cada comida; el evangelio de Juan, al contar este mismo hecho, dice que eran panes de cebada (Juan 6:9). Antes de comer, el que presidía la mesa bendecía a Dios por el pan, lo partía y lo repartía: eso es lo que hace Jesús (versículo 41). Un denario era más o menos el jornal de un día de trabajo (Mateo 20:2): doscientos denarios eran unos doscientos días de trabajo, una suma fuera del alcance de los discípulos.
Palabras que vale la pena mirar
- «Apóstoles» (versículo 30). Quiere decir «enviados». En Marcos es la única vez que se los llama así, justo cuando vuelven de haber sido enviados.
- «Tuvo compasión» (versículo 34). La palabra griega habla de conmoverse en lo más hondo, en las entrañas.
- «Ovejas que no tenían pastor» (versículo 34). Es una expresión del Antiguo Testamento: Moisés pide un guía para que el pueblo no quede como ovejas sin pastor (Números 27:17); la misma imagen aparece en 1 Reyes 22:17 y en Ezequiel 34:5. Los oyentes de Marcos la conocían.
Cómo encaja en Marcos
Marcos encierra la muerte de Juan el Bautista (Marcos 6:14-29) entre la salida de los doce y su regreso. Así, justo antes de este pan en el desierto, el lector acaba de leer el banquete del rey Herodes con los poderosos de Galilea, que terminó en la muerte de Juan. Los dos banquetes quedan uno al lado del otro: uno en un palacio; el otro en la hierba, donde todos comen y sobra.
Marcos cuenta con verbos seguidos: Jesús tomó, bendijo, partió y dio (versículo 41). Los mismos gestos vuelven en la última cena (Marcos 14:22), y casi iguales cuando alimenta a otra multitud (Marcos 8:6). Y, como suele hacer, pone a Jesús a preguntar: «¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo» (versículo 38). Después de este pasaje viene otra noche en el lago (Marcos 6:45-52).
Lo que este encuentro busca
Que cada uno vea dos cosas: que Jesús ve a la gente y tiene compasión, y que pone a los suyos a servir con lo poco que tienen. Tú no señalas a nadie: abres la pregunta y dejas que cada uno la piense.
EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos
0 a 8 min · Oración y lectura
Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Un repaso de un minuto: ¿Qué le dijo Jesús a Jairo cuando llegó la noticia de su casa? (No temas, cree solamente; Marcos 5:36.)
Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor, gracias porque nos ves y tienes compasión. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»
Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 6:30-44, completo. Una vez basta. No comentes todavía.
8 a 20 min · Observar
Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.
- ¿De dónde vienen los apóstoles, y para qué los lleva Jesús a un lugar apartado? (versículos 30 al 32)
- ¿Qué pasa al llegar, y qué hace Jesús al ver a la multitud? (versículos 33 y 34)
- ¿Qué proponen los discípulos cuando se hace tarde, y qué les responde Jesús? (versículos 35 al 37)
- ¿Qué pregunta les hace Jesús, y qué encuentran? (versículo 38)
- ¿Qué hace Jesús con los panes y los peces, quiénes reparten y cómo termina? (versículos 39 al 44)
Que noten quién hace qué: Jesús ve, enseña, bendice y parte; los discípulos cuentan, hacen recostar a la gente y reparten. Al final se recogen doce cestas llenas.
20 a 32 min · Interpretar
Qué nos muestra el pasaje de Jesús.
- Jesús iba a descansar con los suyos y se encontró con una multitud. Marcos dice que «tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor». ¿Qué nos revela que lo primero que les dio fuera enseñanza? (Pista para el líder: la compasión de Jesús ve primero que la gente andaba sin guía, y enseguida ve también que tiene hambre. Las dos necesidades le importan.)
- ¿Por qué crees que Jesús les dice «Dadles de comer vosotros», si sabía que no tenían cómo? (Pista para el líder: en el griego el «vosotros» va marcado. Jesús no despide el problema ni lo resuelve sin ellos: los pone a participar.)
- Los discípulos calculan lo que falta (doscientos denarios); Jesús pregunta por lo que hay: «¿Cuántos panes tenéis? Id, y vedlo.» ¿Qué cambia con esa pregunta? (Pista para el líder: pasan del cálculo imposible a ir a ver con qué cuentan. Lo poco no se desprecia; se pone en manos de Jesús.)
- Marcos cuenta justo antes el banquete de Herodes (Marcos 6:21-28). ¿Qué contraste ves entre aquel banquete y esta comida en la hierba? (Pista para el líder: allá, un banquete que termina en una muerte; aquí, una comida en la hierba donde todos comen y sobra.)
- ¿Qué nos dice que Jesús dé el pan a los discípulos para que ellos lo pongan delante de la gente? (Pista para el líder: el pan viene de las manos de Jesús, pero llega a la gente por las manos de los suyos. El servicio de ellos es parte de cómo todos comen.)
Lo que conviene que quede dicho: Jesús ve a la gente y tiene compasión. No despide a nadie: toma lo poco que hay, da gracias, y pone a sus discípulos a repartir hasta que todos comen y sobra.
32 a 44 min · Aplicar: lo que tenemos a mano
Pon el refrigerio en el centro y que se sirvan unos a otros mientras conversan: nadie se sirve a sí mismo, cada uno le acerca algo al de al lado.
Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Qué tengo a mano, aunque parezca poco, que Jesús puede usar para otros? (tiempo, un oficio, algo que sé hacer, una llamada, compañía)
Después, en grupos de tres o cuatro, conversen: En el trabajo, en la comunidad y en la iglesia, muchas veces pensamos primero en lo que falta, como los doscientos denarios. Jesús preguntó por lo que había. ¿Qué tenemos ya a mano como grupo (oficios, cosas que sabemos hacer, tiempo, la cuadra donde vivimos) y qué podemos hacer con eso esta semana? Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas, sin dinero ni colectas (por ejemplo: enseñarle a alguien algo que sabemos hacer, prestar una herramienta, ayudar a un compañero con una tarea que uno domina, dar una hora para arreglar algo del local de la iglesia, orar unos por otros). Un vocero las comparte en una frase.
Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para esta semana.
Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir. Si no hay refrigerio: la conversación va igual; lo que cuenta es servirse unos a otros.
44 a 50 min · Cierre
- El verso, juntos, una vez, despacio: Y tomados los cinco panes y los dos peces, mirando al cielo, bendijo, y partió los panes, y dio a sus discípulos para que los pusiesen delante: y repartió a todos los dos peces (Marcos 6:41).
- Para pensar, en silencio: ¿Qué me dice de Jesús que preguntara por lo que había, y no por lo que faltaba?
- Para poner en práctica esta semana: poner en práctica la idea que eligió el grupo, y dar gracias a Dios cada día por lo que tienes a mano.
- Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor, gracias porque nos ves y tienes compasión. Gracias por lo que compartimos hoy. Toma lo poco que tenemos y haznos un grupo que sabe repartir.»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»
Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.
PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)
Lecturas relacionadas
- Marcos 6:14-29 · el banquete de Herodes, contado justo antes; el contraste se ve mejor leído seguido.
- Números 27:15-17 · Moisés pide un guía para que el pueblo no quede como ovejas sin pastor.
- Éxodo 16:13-18 · el pan en el desierto en tiempos de Moisés, donde cada uno recogió lo que necesitaba.
- 2 Reyes 4:42-44 · Eliseo manda repartir veinte panes entre cien hombres, y sobra.
- Marcos 8:1-21 · otra multitud alimentada, y después Jesús les pregunta a los discípulos cuántas cestas recogieron.
Una observación del texto original
Para las doce cestas de este pasaje (versículo 43) Marcos usa una palabra griega que nombra una canasta de mano, de las que se llevaban de viaje; para las siete canastas de Marcos 8:8 usa otra palabra distinta. Cuando Jesús les recuerda los dos hechos (Marcos 8:19-20), Marcos conserva cada palabra en su lugar.
EL PRÓXIMO ENCUENTRO
Encuentro 7 · La transfiguración — Marcos 9:2-8.
¡Dios te bendiga!