Audiovisión Musical
ESTUDIO BÍBLICO · MARCOS
JÓVENES Y ADULTOS · 15 AÑOS EN ADELANTE · HOJA DEL LÍDER

Encuentro 2 · Cuatro hombres llevan a un paralítico

Marcos 2:1-12 · Cuatro hombres y un techo abierto

Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Marcos 2:5


LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO


LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo

El lugar y el momento

Capernaum era un pueblo de pescadores y agricultores en la orilla norte del mar de Galilea. Ahí Jesús ya había enseñado en la sinagoga y sanado en casa de Simón y Andrés (Marcos 1:21-34); por eso, cuando se oye que está «en casa», la gente acude enseguida y no cabe nadie, ni siquiera a la puerta (versículos 1 y 2).

Las casas de la región eran sencillas, de piedra, con techo plano: vigas de madera cubiertas con ramas y una capa de barro apisonado. Al techo se subía por una escalera exterior. Abrirlo era posible y se podía volver a cerrar, aunque daba trabajo y dejaba caer tierra sobre los de abajo. El «lecho» era una estera o camilla sencilla, de las que se enrollaban.

Los escribas eran los que conocían y enseñaban la ley de Moisés; la gente los consultaba como expertos. Por eso su objeción pesa: no son curiosos, son los que saben de la ley.

Palabras que vale la pena mirar

Cómo encaja en Marcos

Este relato abre una serie de cinco escenas en las que Jesús es cuestionado (2:1 a 3:6): por perdonar, por comer con publicanos y pecadores, porque sus discípulos no ayunan y dos veces por lo que se hace en el día de reposo. La serie termina con fariseos y herodianos haciendo planes contra él (3:6). Antes, en el capítulo 1, todo era asombro; aquí empieza la oposición.

Se ve el estilo de Marcos: detalles concretos (los cuatro que cargan, el techo abierto), Jesús que conoce «en su espíritu» lo que ellos cavilan (versículo 8) y que responde con una pregunta (versículo 9). La escena termina con la orden «A ti te digo: Levántate, y toma tu lecho, y vete a tu casa» (versículo 11), y con la gente que glorifica a Dios: «Nunca tal hemos visto» (versículo 12).

Lo que este encuentro busca

Que cada uno vea dos cosas: que Jesús atiende lo más hondo, y que hay personas que llegan a él porque alguien las cargó. Tú no señalas a nadie: abres la pregunta y dejas que cada uno la piense.


EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos

0 a 8 min · Oración y lectura

Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Un repaso de un minuto: ¿Qué dijo la voz cuando Jesús subió del agua? (Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento; Marcos 1:11.) Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor, gracias por los que nos acercaron a ti. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»

Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 2:1-12, completo. Una vez basta. No comentes todavía.

8 a 20 min · Observar

Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.

  1. ¿Dónde está Jesús, y qué pasa con la casa cuando se sabe que está ahí? (versículos 1 y 2)
  2. ¿Quiénes llegan, a quién traen y qué obstáculo encuentran? (versículos 3 y 4)
  3. ¿Qué hacen para llegar hasta Jesús?
  4. ¿Qué ve Jesús, según el versículo 5, y qué es lo primero que dice?
  5. ¿Qué piensan los escribas, qué pregunta les hace Jesús y cómo termina la escena? (versículos 6 al 12)

Que noten el orden: primero el perdón, después la sanidad.

20 a 32 min · Interpretar

Qué nos muestra el pasaje de Jesús.

  1. ¿Por qué crees que Jesús empieza por el perdón, si lo que todos veían era la parálisis? (Pista para el líder: suele salir que Jesús ve más allá de lo visible y atiende lo más hondo de la persona. Deja que el grupo lo diga con sus palabras.)
  2. Los escribas tienen razón en algo: solo Dios perdona pecados. ¿Qué responde Jesús con lo que hace a continuación? (Pista: Jesús no discute la premisa; muestra con un hecho visible que tiene potestad para lo que no se ve. Que el grupo note el «para que sepáis» del versículo 10.)
  3. ¿Qué contraste ves entre los cuatro que abren el techo y los escribas que están sentados adentro? (Pista: unos se esfuerzan para acercar a alguien a Jesús; otros están cerca y lo juzgan en su interior. La conversación suele ir hacia la diferencia entre estar cerca y acercarse.)
  4. ¿Qué nos dice que Jesús viera «la fe de ellos», y no solo la del hombre de la camilla? (Pista: la fe se ve en lo que hicieron. Marcos no dice nada de lo que pensaba el hombre de la camilla: no hace falta suponerlo.)
  5. ¿Qué cambia para el hombre al final de la escena, y qué cambia para la gente que mira? (Pista: el hombre se levanta, toma su lecho y sale delante de todos, cargando el lecho que antes lo cargaba a él. La gente pasa del asombro a glorificar a Dios.)

Lo que conviene que quede dicho: Jesús atiende primero lo más hondo, el perdón, y lo respalda con algo que todos pueden ver. Y Jesús vio la fe de los que cargaron al hombre.

32 a 44 min · Aplicar: nuestro techo abierto

Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Hubo alguien que me cargó hasta Jesús?

Después, en grupos de tres o cuatro, conversen: Los cuatro hicieron algo práctico y trabajoso para acercar a otro. En la iglesia, en la cuadra o en el trabajo hay personas a las que les cuesta llegar: el vecino nuevo, el compañero que se quedó atrás, el hermano que dejó de venir. ¿Cómo podemos ayudarnos entre nosotros, y ayudar a otros, cuando a alguien le cuesta llegar? Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas (por ejemplo: escribirle un mensaje al hermano que dejó de venir, ofrecerse a ir juntos al culto con quien le cuesta venir solo, ponerse al día con el compañero que se quedó atrás, orar unos por otros durante la semana). Un vocero las comparte en una frase.

Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para esta semana.

Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir.

44 a 50 min · Cierre

  1. El verso, juntos, una vez, despacio: Y viendo Jesús la fe de ellos, dice al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados (Marcos 2:5).
  2. Para pensar, en silencio: ¿Qué me dice que Jesús empezara por perdonar, y no por sanar?
  3. Para poner en práctica esta semana: dar las gracias a quien te ayudó a llegar a Jesús, o poner en práctica la idea que eligió el grupo.
  4. Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor, gracias porque perdonas y levantas. Gracias por los que nos cargaron hasta ti. Haznos un grupo que también sabe cargar.»
  5. Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»

SI TE HACE FALTA

Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.

Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»

Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.


PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)

Una observación del texto: Marcos dice que «descubrieron el techo de donde estaba, y haciendo abertura» bajaron el lecho (versículo 4). La palabra griega que está detrás de «haciendo abertura» es, literalmente, cavar: un techo de barro se excava.


EL PRÓXIMO ENCUENTRO

Encuentro 3 · El sembrador — Marcos 4:1-20.

¡Dios te bendiga!