
Encuentro 1 · El bautismo de Jesús
Marcos 1:1-11 · El Hijo amado
Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento. Marcos 1:11
LO QUE NECESITAS PARA ESTE ENCUENTRO
- Biblias y la hoja del participante para cada uno, con lápiz.
- Una hoja grande, una pizarra o un cuaderno para anotar las ideas de los grupos.
- Una persona avisada con tiempo para leer el pasaje.
LO QUE CONVIENE SABER — para guiar mejor, no para repetírselo al grupo
El lugar y el momento
El «desierto» donde está Juan no es un mar de arena: es la tierra seca y pedregosa de Judea, al este de Jerusalén, que baja hacia el valle del Jordán. El río corre desde el mar de Galilea hasta el mar Muerto. Para ir a oír a Juan, la gente de Jerusalén tenía que salir de la ciudad y bajar por caminos de varias horas: Marcos dice que iba gente de toda Judea y de la capital (versículo 5).
La ropa de Juan, pelo de camello y un cinto de cuero (versículo 6), se parece mucho a la del profeta Elías en 2 Reyes 1:8; un lector judío lo notaba. Las langostas eran un alimento permitido por la ley (Levítico 11:22). Desatar la correa del calzado de otro era trabajo del último de los sirvientes: por eso Juan dice que no es digno ni de eso (versículo 7).
Jesús llega de Nazaret, una aldea pequeña de Galilea, al norte, que el Antiguo Testamento no menciona nunca. Marcos no da más datos de él: ni familia ni infancia.
Palabras que vale la pena mirar
- «Evangelio» (versículo 1): en griego, buena noticia. Era la palabra que se usaba para anunciar un acontecimiento feliz, como una victoria. Marcos la pone en su primera línea.
- «Arrepentimiento» (versículo 4): la palabra griega habla de un cambio de mente, de dar la vuelta y tomar otra dirección. No es solo lamentar algo; es volverse.
- «Contentamiento» (versículo 11): agrado, complacencia. La voz dice que Jesús le agrada, antes de que él haya hecho nada en público.
Cómo encaja en Marcos
Marcos no tiene relato del nacimiento ni genealogía: empieza en el desierto. Aunque nombra a Isaías, la cita de los versículos 2 y 3 une dos textos: Malaquías 3:1 (el mensajero que prepara el camino), que Marcos escribe así: «He aquí yo envío a mi mensajero delante de tu faz, que apareje tu camino delante de ti» (versículo 2) e Isaías 40:3 (la voz en el desierto). La voz del versículo 11 recuerda palabras del Salmo 2:7 y de Isaías 42:1.
Marcos escribe con prisa: el versículo 10 empieza con «luego», palabra que repite decenas de veces en su libro. Después del bautismo, «luego el Espíritu le impele al desierto» (versículo 12), Juan es encarcelado y Jesús empieza a predicar en Galilea: «El tiempo es cumplido, y el reino de Dios está cerca: arrepentíos, y creed al evangelio» (versículo 15). En quince versículos, el libro ya está en marcha.
Lo que este encuentro busca
Que cada uno vea dos cosas: que Marcos presenta a Jesús como el Hijo amado desde la primera escena, y que Juan pasó su vida preparando el camino para otro. Es el primer encuentro del trimestre: buena ocasión para pensar cómo este grupo prepara el camino a los que llegan por primera vez.
EL ENCUENTRO, PASO A PASO — 50 minutos
0 a 8 min · Oración y lectura
Da la bienvenida a cada uno por su nombre. Es el comienzo del trimestre: cuéntales en dos frases que durante doce encuentros van a recorrer el Evangelio de Marcos, una escena por semana. Ora en pocas palabras, por ejemplo: «Señor, gracias por este grupo y por estos doce encuentros. Abre nuestros ojos a lo que hoy nos muestras.»
Pide a una persona, avisada con tiempo, que lea en voz alta Marcos 1:1-11, completo. Una vez basta. No comentes todavía.
8 a 20 min · Observar
Solo lo que el texto dice, todavía sin opinar.
- ¿Cómo empieza Marcos su libro, y qué dice de Jesús en la primera línea? (versículo 1)
- ¿Dónde está Juan, qué hace y quiénes van a buscarlo? (versículos 4 y 5)
- ¿Qué dice Juan del que viene después de él? (versículos 7 y 8)
- ¿De dónde viene Jesús, y qué ve cuando sube del agua? (versículos 9 y 10)
- ¿Qué dice la voz, y a quién le habla? (versículo 11)
Que noten el orden: la voz llega antes de que Jesús haga nada en público.
20 a 32 min · Interpretar
Qué nos muestra el pasaje de Jesús.
- ¿Por qué crees que Marcos no cuenta nada del nacimiento ni de la infancia de Jesús, y empieza directamente con Juan en el desierto? (Pista para el líder: suele salir que Marcos va al grano; lo que le importa es quién es Jesús y lo que hace. La primera línea ya lo dice: «Hijo de Dios».)
- Juan tenía multitudes detrás y fama de profeta. ¿Qué contraste ves entre cómo lo buscaba la gente y lo que él dice de sí mismo? (Pista: la conversación suele ir hacia la humildad de Juan: con todo a su favor, se compara con el último sirviente y señala a otro.)
- ¿Qué cambia en la escena cuando llega Jesús? Hasta el versículo 8 todo gira en torno a Juan; ¿en torno a quién gira después? (Pista: Juan casi desaparece del relato. Los cielos, el Espíritu y la voz se centran en Jesús.)
- La voz le habla a Jesús en segunda persona («Tú eres») y lo llama «amado» antes de que enseñe, sane o llame a nadie. ¿Qué nos revela eso de Jesús? (Pista: suele salir que ser el Hijo amado no es algo que Jesús gana con lo que hace; es lo que él es desde el principio.)
- ¿Qué significa, en esta escena, «aparejar el camino»? ¿Qué hizo Juan, en concreto, para prepararlo? (Pista: Juan llamó a la gente a volverse, la bautizó y la hizo mirar hacia el que venía. Preparar el camino es abrir paso para otro.)
Lo que conviene que quede dicho: Marcos presenta a Jesús como el Hijo amado desde la primera línea y desde la primera escena. Y Juan, con toda su fama, señaló a otro: preparó el camino para Jesús.
32 a 44 min · Aplicar: preparar el camino
Primero, una pregunta para cada uno, en silencio (dos minutos para escribir en la hoja): ¿Quién me preparó a mí el camino para llegar a Jesús?
Después, en grupos de tres o cuatro, conversen: Juan preparó el camino en el lugar donde estaba, con la gente que tenía cerca. En nuestra vida de todos los días hay personas que llegan por primera vez: un compañero nuevo en el trabajo, una familia que se muda a nuestra cuadra, alguien que visita la iglesia o este grupo. ¿Cómo podemos prepararles el camino, de forma práctica? Cada grupo propone una o dos ideas sencillas y concretas (por ejemplo: saludar por su nombre al que llega y presentarle a otra persona, sentarse con el visitante, ayudar al compañero nuevo a ubicarse en sus primeros días, invitar al vecino nuevo a una actividad de la iglesia). Un vocero las comparte en una frase.
Escribe las ideas en un papel visible. Al final, el grupo elige una sola para el próximo domingo.
Si el grupo es grande: grupos de cuatro, y solo tres voceros comparten. Si es pequeño: conversen todos juntos. Sin luz o sin papel: que cada vocero diga su idea y el líder las repita en voz alta antes de elegir.
44 a 50 min · Cierre
- El verso, juntos, una vez, despacio: Y hubo una voz de los cielos que decía: Tú eres mi Hijo amado; en ti tomo contentamiento (Marcos 1:11).
- Para pensar, en silencio: ¿A quién podría yo prepararle el camino hacia Jesús, como Juan?
- Para poner en práctica esta semana: dar las gracias a quien te preparó el camino hacia Jesús, y el próximo domingo poner en práctica la idea que eligió el grupo.
- Oración de gratitud. Ora en voz alta, sencillo, o invita a un voluntario: «Señor, gracias por Jesús, tu Hijo amado. Gracias por los que nos prepararon el camino. Haznos un grupo que también lo prepara para otros.»
- Puerta abierta: «Si hoy quieres dar un paso con Jesús, o volver a él, puedes decírselo en tu oración. Y si quieres conversarlo, el pastor o la pastora está para eso.»
SI TE HACE FALTA
Si el grupo no responde: responde tú la primera pregunta, en corto, y vuelve a preguntar.
Si alguien habla mucho: agradécele su aporte y dale la oportunidad a otros; por ejemplo: «Muchas gracias, hermano. ¿A alguien más le gustaría participar?»
Si te falta tiempo: acorta Interpretar y conserva Aplicar y el cierre.
PARA PROFUNDIZAR (el líder, durante la semana)
- Isaías 40:1-5 — el texto de la voz en el desierto, leído en su contexto completo.
- Malaquías 3:1 — el mensajero que prepara el camino, la otra mitad de la cita de Marcos.
- 2 Reyes 1:8 — la descripción de Elías, para ver por qué la ropa de Juan llamaba la atención.
- Mateo 3:13-17 y Lucas 3:21-22 — la misma escena contada por otros dos evangelistas; compara qué detalles pone cada uno.
- Marcos 15:37-39 — el momento de la cruz, para leerlo junto al principio.
Una observación del texto: donde la versión dice que Jesús vio «abrirse» los cielos (versículo 10), Marcos usa en griego un verbo fuerte, rasgarse. Es el mismo verbo que usa una sola vez más, en 15:38, cuando el velo del templo se rasga. Y en 15:39 un centurión romano dice de Jesús que era Hijo de Dios: las mismas palabras de la primera línea del libro. La frase aparece al principio y al pie de la cruz.
EL PRÓXIMO ENCUENTRO
Encuentro 2 · Cuatro hombres llevan a un paralítico — Marcos 2:1-12.
¡Dios te bendiga!