Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 24 · CARÁCTER Y SABIDURÍA

La sabiduría que viene de lo alto

Bosquejo 95

Lee antes de preparar: Santiago 3:13-18. Santiago contrasta dos clases de sabiduría: la que viene acompañada de celos amargos y contención (versículos 14-16) y la que viene de Dios (versículo 17). Al comienzo del capítulo habla de los que enseñan (3:1), así que este pasaje es especialmente útil para quienes lideran.

Idea central, en una frase: La sabiduría verdadera se reconoce por sus frutos en la conducta, no por la elocuencia ni los títulos.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿a quién consideras una persona sabia, y por qué? Quizá las respuestas se parezcan: «porque escucha», «porque es tranquila», «porque se puede confiar». Con esa idea, lee el pasaje.

1 · Dos sabidurías (versículos 13-16)

Qué dice el texto: Santiago pregunta quién es sabio y entendido, y dice que se demuestra con la buena conducta. Advierte que los celos amargos y la contención no son sabiduría de Dios y que producen desorden y toda cosa mala.

Qué explicar: se puede ser muy inteligente y no ser sabio. La prueba que Santiago da no es el conocimiento, sino lo que se produce alrededor: paz o desorden, confianza o pleitos.

Pregunta para dejar en el aire: ¿qué produce tu manera de pensar y hablar en los que te rodean?

2 · Cómo es la sabiduría de Dios (versículo 17)

Qué dice el texto: Santiago la describe: primero pura, luego pacífica, amable, benigna, llena de misericordia y de buenos frutos, sin incertidumbre ni hipocresía.

Qué explicar: el orden importa: primero pura, sin segundas intenciones. Después viene lo demás. No impone por la fuerza, busca la reconciliación y se nota en gestos concretos de compasión. Es un buen espejo para ponerse delante antes de una decisión difícil.

Una imagen que ayuda: un espejo. No sirve para señalar a otros, sirve para verse uno mismo.

3 · El fruto de paz (versículo 18)

Qué dice el texto: Santiago concluye que los que hacen la paz siembran en paz y recogen fruto de justicia.

Qué explicar: la sabiduría de Dios no se pelea por tener la razón; construye. Quien vive así deja un rastro de paz. Y esa sabiduría se pide: Santiago ya dijo que quien la necesite se la pida a Dios (1:5).

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Ante una decisión o un conflicto esta semana, pasa tu respuesta por el filtro del versículo 17: ¿es pura, pacífica, amable, misericordiosa? Y ajusta lo que haga falta.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿a quién consideras una persona sabia, y por qué? Respóndela con Santiago: más por cómo vive que por cómo habla; la sabiduría que viene de Dios es pura, pacífica, amable y llena de misericordia. Y repite en voz alta la idea central: La sabiduría verdadera se reconoce por sus frutos en la conducta, no por la elocuencia ni los títulos.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

Esa sabiduría empieza por conocer a Dios. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo. Y si ya lo conoces, pero te fuiste guiando solo por tu propio parecer, hoy puedes pedirle sabiduría y consagrarle de nuevo tu vida.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que los presentes pidan y reciban la sabiduría que viene de lo alto. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!