
La vía de escape ante la tentación
Bosquejo 92
Lee antes de preparar: 1 Corintios 10:1-14. Pablo recuerda los errores del pueblo de Israel en el desierto como advertencia para los corintios (versículos 1-12), y en el versículo 13 da una promesa. El versículo 14 dice qué hacer con la salida: huir.
Idea central, en una frase: Dios es fiel, y ante cada tentación abre una salida que debemos tomar a tiempo.
Duración aproximada: 15 a 20 minutos.
Para empezar
Pregunta: ¿hay una tentación que se repite en tu vida y a veces te hace sentir que estás solo en esto? Sin pedir respuesta pública. Di que este pasaje habla de eso.
1 · No estás solo (versículo 13)
Qué dice el texto: Pablo dice que las tentaciones que enfrentamos son comunes a los seres humanos.
Qué explicar: sentir tentación no es pecado ni señal de que uno sea peor que los demás. Todos la enfrentan. Eso quita la vergüenza que aleja de Dios. Y también sirve de aviso a los que se creen firmes (versículo 12): cualquiera puede caer.
Pregunta para dejar en el aire: si tienes una lucha así, ¿qué puedes hacer hoy para acercarte más a Dios justo en ese momento?
2 · Dios pone un límite (versículo 13)
Qué dice el texto: Pablo asegura que Dios cumple lo que promete y que no permite que la tentación sea mayor de lo que podemos resistir.
Qué explicar: la promesa se refiere a la tentación de pecar: Dios no nos deja sin recursos para decir que no. No dice que nunca caeremos, ni que no habrá luchas difíciles.
Una imagen que ayuda: una puerta de emergencia en un edificio: siempre está, pero hay que saber dónde queda.
3 · La salida se toma (versículos 13-14)
Qué dice el texto: Pablo dice que junto con la tentación Dios da una salida, y el versículo 14 pide huir de la idolatría.
Qué explicar: la salida existe, pero requiere una decisión: alejarse del lugar, apagar el aparato, cortar la conversación, orar. Esperar a estar en medio de la tentación para decidir es tarde. Cuando la tentación aprieta es el momento de acercarse más a Dios: orar, leer su Palabra y buscar su presencia. Él es quien da la fuerza y abre la salida.
Aplicación práctica durante la semana
Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:
Identifica cuál es tu tentación más frecuente y decide con anticipación cuál será tu salida: salir del lugar, orar, cambiar de actividad. Cuando aparezca esta semana, úsala de inmediato.
Cierre y llamado
1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿hay una tentación que se repite en tu vida y a veces te hace sentir que estás solo en esto? Respóndela con Pablo: no estás solo, porque es algo común a todos; y Dios, que es fiel, siempre abre una salida que hay que tomar a tiempo. Y repite en voz alta la idea central: Dios es fiel, y ante cada tentación abre una salida que debemos tomar a tiempo.
2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:
La salida más grande que Dios abrió es Jesús, que perdona y da fuerzas nuevas. Si nunca lo has recibido como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo. Y si ya lo conoces, pero una tentación te fue ganando terreno, hoy puedes volver a él, pedirle perdón y consagrarle de nuevo tu vida.
Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.
3 · Oración. Ora por quienes respondieron y por los que luchan hoy con una tentación, para que reconozcan la salida y la tomen. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.
¡Dios te bendiga!