Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 23 · SANTIDAD

Tu cuerpo como templo divino

Bosquejo 90

Lee antes de preparar: 1 Corintios 6:12-20. El pasaje habla de la inmoralidad sexual: en Corinto algunos justificaban unirse con prostitutas.

Idea central, en una frase: Nuestro cuerpo pertenece a Dios, que lo compró y vive en él, así que lo honramos con cómo lo tratamos.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿cómo tratas una casa prestada? La cuidas más de lo normal. Con esa idea, lee el pasaje.

1 · El Espíritu vive en nosotros (versículo 19)

Qué dice el texto: Pablo les recuerda que su cuerpo es un templo donde vive el Espíritu Santo.

Qué explicar: no es solo el alma la que importa; el cuerpo también es lugar de Dios. Un templo se cuida y se respeta. Esto dignifica el cuerpo, no lo condena.

Pregunta para dejar en el aire: ¿qué cambia en cómo ves tu cuerpo al saber que Dios vive en él?

2 · Fuimos comprados (versículos 19-20)

Qué dice el texto: Pablo dice que no somos nuestros, porque fuimos comprados por precio.

Qué explicar: el precio fue la vida de Cristo. La libertad cristiana no es hacer lo que uno quiera, sino pertenecer al que nos rescató. Eso protege de conductas que dañan.

Una imagen que ayuda: un tesoro comprado a un alto costo. Se guarda con cuidado.

3 · Glorificar a Dios con el cuerpo (versículo 20)

Qué dice el texto: Pablo concluye pidiendo glorificar a Dios en el cuerpo.

Qué explicar: el pasaje habla de huir de la inmoralidad sexual (versículo 18) y de no tratar el cuerpo como algo desechable. No se trata de perfección ni de imagen, sino de gratitud. Y también implica respetar el cuerpo de otros: no usarlo, no herirlo.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Esta semana, cada vez que pienses en tu cuerpo, recuerda que es lugar donde vive el Espíritu y dale gracias a Dios por él. Pídele que te enseñe a honrarlo.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿cómo tratas una casa prestada? Respóndela con Pablo: la cuidas más de lo normal; nuestro cuerpo es de Dios, que lo compró a un precio muy alto y vive en él. Y repite en voz alta la idea central: Nuestro cuerpo pertenece a Dios, que lo compró y vive en él, así que lo honramos con cómo lo tratamos.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

El precio de nuestro rescate fue la vida de Jesús. Si nunca lo has recibido como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo. Y si ya lo conoces, pero has tratado tu cuerpo o el de otros sin respeto, hoy puedes pedirle perdón y consagrarle de nuevo tu vida entera.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que los presentes honren a Dios con cuerpo y alma. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!