Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 22 · LA MENTE Y EL CORAZÓN

Guardando la fuente de la vida

Bosquejo 88

Lee antes de preparar: Proverbios 4:20-27. El padre habla a su hijo: atento a la enseñanza, cuida el corazón, cuida la boca, la mirada y los pasos. Todo el pasaje forma un conjunto.

Idea central, en una frase: Proteger el corazón de lo que lo daña es la clave para mantener una vida espiritual sana.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿qué pasa con un pueblo cuando se contamina su fuente de agua? Todos enferman. Con esa imagen, lee el pasaje.

1 · El corazón como fuente (versículo 23)

Qué dice el texto: el padre pide cuidar el corazón por encima de todo, porque de él sale la vida.

Qué explicar: en la Biblia el «corazón» es el centro de pensamientos, deseos y decisiones. Lo que hay allí determina lo que hacemos y decimos.

Pregunta para dejar en el aire: ¿qué estás dejando entrar a tu corazón?

2 · Vigilar puertas de entrada (versículos 24-25)

Qué dice el texto: el padre pide alejar de la boca la falsedad y mirar de frente.

Qué explicar: el corazón tiene puertas: los ojos, los oídos, la boca. Cuidarlas es vigilar qué miro, qué escucho y qué digo. Los rencores y deseos torcidos también se cuelan.

Una imagen que ayuda: el guardia de una ciudad amurallada. No cierra todo; decide qué entra.

3 · Caminar con firmeza (versículos 26-27)

Qué dice el texto: el padre pide andar por caminos derechos y apartarse del mal.

Qué explicar: guardar el corazón no es vivir con miedo, sino avanzar con dirección.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Cada mañana de esta semana, antes de salir, lee Proverbios 4:23 y pídele a Dios, con tus palabras, que guarde tu corazón.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿qué pasa con un pueblo cuando se contamina su fuente de agua? Respóndela con el proverbio: todos enferman; por eso el padre pide cuidar el corazón por encima de todo, porque de él sale la vida. Y repite en voz alta la idea central: Proteger el corazón de lo que lo daña es la clave para mantener una vida espiritual sana.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

Dios puede darnos un corazón nuevo. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo. Y si ya lo conoces, pero dejaste entrar a tu corazón lo que lo fue enfermando, hoy puedes volver a él y consagrarle de nuevo tu vida.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que los presentes cuiden su corazón. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!