
Las maquinaciones del enemigo
Bosquejo 80
Lee antes de preparar: 2 Corintios 2:5-11. El versículo 11 suele citarse solo, pero el pasaje habla de perdonar a una persona que había sido disciplinada por la iglesia. Pablo advierte que la falta de perdón le da ventaja al enemigo. Leerlo con su contexto ayuda a predicarlo con equilibrio.
Idea central, en una frase: Una de las formas en que el enemigo nos gana terreno es la falta de perdón y la división; conocer sus tácticas nos ayuda a no caer.
Duración aproximada: 15 a 20 minutos.
Para empezar
Pregunta: ¿cómo empieza una división en una iglesia? Puede empezar con algo pequeño: un resentimiento que nadie atendió.
1 · El enemigo prefiere lo sutil (versículo 11)
Qué dice el texto: Pablo dice que no ignoramos sus planes, para que no nos gane ventaja.
Qué explicar: en este pasaje, la ventaja que Pablo quiere evitar viene de algo muy humano: la falta de perdón y la división.
Pregunta para dejar en el aire: ¿hay algún resentimiento que hayas dejado crecer?
2 · El perdón cierra la puerta (versículos 5-10)
Qué dice el texto: Pablo pide a la iglesia perdonar y consolar a quien había sido corregido, para que no se hunda en la tristeza, y afirma que él también lo perdona.
Qué explicar: Pablo quiere que quien fue corregido sea restaurado, no que quede hundido. Cuando una iglesia perdona y consuela, sana a sus miembros y le cierra la puerta al que quiere dividir.
Una imagen que ayuda: una puerta entreabierta en una casa. No hace falta que entre un ladrón; el descuido es la invitación.
3 · Vigilancia sin miedo
Qué dice el texto: Pablo habla de los planes del enemigo con serenidad: los conoce, y su respuesta es perdonar.
Qué explicar: estar atentos no es vivir con miedo. Tenemos las armas de Dios y no estamos solos. Y si llevas una carga pesada de resentimiento, llévala a Dios en oración.
Aplicación práctica durante la semana
Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:
Revisa si hay rencor o falta de perdón hacia alguien de tu iglesia o de tu familia. Esta semana da un paso concreto hacia el perdón.
Cierre y llamado
1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿cómo empieza una división en una iglesia? Respóndela con Pablo: puede empezar con un resentimiento pequeño; por eso pidió perdonar y consolar, para no darle ventaja al enemigo. Y repite en voz alta la idea central: Una de las formas en que el enemigo nos gana terreno es la falta de perdón y la división; conocer sus tácticas nos ayuda a no caer.
2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:
Solo puede perdonar de corazón quien ha sido perdonado por Dios. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes recibir su perdón. Y si ya lo conoces, pero un resentimiento te fue alejando de él y de los hermanos, hoy puedes soltarlo y consagrarle de nuevo tu vida.
Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.
3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que cada persona presente le cierre la puerta al resentimiento. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.
¡Dios te bendiga!