Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 20 · FORTALEZA ESPIRITUAL

Fortalecidos por dentro, firmes para avanzar

Bosquejo 78

Lee antes de preparar: Efesios 3:14-21. Es una oración de Pablo, no una lista de instrucciones: dobla sus rodillas por los creyentes (versículo 14). Puedes leerla en voz alta al empezar y orarla al terminar. Quédate en lo que el texto pide y afirma.

Idea central, en una frase: La fuerza para mantenerse firmes y seguir avanzando no la fabricamos nosotros: Dios la da por su Espíritu, y echa raíz en su amor.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿qué mantiene en pie a un árbol grande cuando llega el viento? Casi nadie dice «las ramas»: son las raíces, que no se ven. Di que Pablo ora para que los creyentes tengan esa fuerza escondida.

1 · Fuerza que viene de adentro (versículos 14-16)

Qué dice el texto: Pablo dobla las rodillas ante el Padre y pide que, conforme a las riquezas de su gloria, sean fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu.

Qué explicar: Pablo no pide primero que cambien las circunstancias, sino que haya fuerza por dentro. Y la medida es «conforme a las riquezas de su gloria»: no según lo que nosotros tenemos, sino según lo que Dios tiene. Hay días en que las fuerzas propias no alcanzan; este texto muestra a dónde se pide la fuerza.

Una imagen que ayuda: un teléfono que se recarga. No se llena solo: hay que conectarlo.

Pregunta para dejar en el aire: cuando se te acaban las fuerzas, ¿a dónde las vas a pedir?

2 · Firmes porque tenemos raíz (versículos 17-19)

Qué dice el texto: Pablo pide que Cristo habite en sus corazones por la fe, y que estén arraigados y cimentados en amor, para poder comprender, junto con todos los santos, la anchura, la longitud, la profundidad y la altura del amor de Cristo.

Qué explicar: la firmeza no está en las ramas sino en las raíces. Pablo usa dos imágenes, la raíz de un árbol y el cimiento de una casa; las dos están bajo tierra y sostienen lo que se ve. Lo que sostiene es el amor de Cristo, que según Pablo «excede a todo conocimiento»: se puede ir conociendo toda la vida. Fíjate en «con todos los santos»: esto se comprende junto con los demás creyentes, no a solas.

Una imagen que ayuda: un árbol de raíces profundas. En la sequía sigue verde porque llega al agua que no se ve.

Pregunta para dejar en el aire: ¿qué hay en tu semana que alimente tus raíces?

3 · Seguir avanzando: Dios puede más (versículos 20-21)

Qué dice el texto: Pablo termina alabando a Aquel que es poderoso para hacer mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, y le da la gloria por todas las edades.

Qué explicar: Pablo no dice qué hará Dios en cada caso; dice que puede hacer más de lo que pedimos o entendemos. Eso anima a seguir caminando con confianza, aun cuando no vemos cómo. Y el poder que menciona actúa «en nosotros»: no es solo algo que llegará más adelante. Avanzar es dar el paso de hoy con la fuerza que Dios da, y la gloria es para él.

Una imagen que ayuda: un viajero que sube un cerro. No ve la cima, pero cada paso lo acerca.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Cada mañana de esta semana, antes de salir, ora con tus palabras los versículos 16 y 17: pídele a Dios que te fortalezca por dentro con su Espíritu y que Cristo habite en tu corazón. Y una noche de la semana pide lo mismo por alguien de tu familia.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿qué mantiene en pie a un árbol grande cuando llega el viento? Respóndela con Efesios: la raíz que no se ve, el amor de Cristo, y la fuerza que Dios da por su Espíritu; desde ahí se puede seguir avanzando. Y repite en voz alta la idea central: La fuerza para mantenerse firmes y seguir avanzando no la fabricamos nosotros: Dios la da por su Espíritu, y echa raíz en su amor.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

Esa fuerza nace de una relación con Cristo. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo y echar raíz en su amor. Y si ya lo conoces, pero sientes que las fuerzas se te fueron secando, hoy puedes volver y consagrarle de nuevo tu vida.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron y, si quieres, ora sobre la congregación los versículos 16 al 19 como Pablo los oró. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!