
Caminando por fe y no por vista
Bosquejo 13
Lee antes de preparar: 2 Corintios 5:1-10. El bosquejo usa el versículo 7, que aparece en medio de un pasaje donde Pablo habla de la muerte, del cuerpo como una tienda que se desarma y de la confianza de estar con el Señor. Sin ese contexto, la frase se lee como un consejo suelto sobre «tener fe».
Idea central, en una frase: Confiar en lo que Dios prometió, aun cuando lo que vemos no lo confirme, es la manera normal de vivir del creyente.
Duración aproximada: 15 a 20 minutos.
Para empezar
Pregunta: ¿has tenido que tomar una decisión sin saber cómo iba a salir? Cuenta que Pablo escribe esto pensando en algo mucho más grande: en su propia muerte.
1 · Lo que la vista no alcanza (versículos 1-4)
Qué dice el texto: Pablo compara nuestro cuerpo con una tienda de campaña, algo provisional, y habla de un edificio eterno que Dios prepara.
Qué explicar: lo que vemos, como el cuerpo que se cansa, los problemas que no se resuelven y las circunstancias que no cambian, es solo una parte de la realidad. Los ojos físicos solo ven obstáculos y límites, y por eso la vista sola es mala consejera.
Pregunta para dejar en el aire: ¿hay alguna decisión que hayas dejado de tomar por mirar solo lo que se ve?
2 · La certeza de la fe (versículos 6-8)
Qué dice el texto: Pablo dice que siempre está confiado, y explica que caminamos por fe mientras estemos en este cuerpo.
Qué explicar: la fe de la que habla no es un salto en el vacío. Se apoya en lo que Dios ya dijo y en lo que ya hizo por nosotros. Por eso Pablo puede estar tranquilo. Conviene aclarar algo: esto no es una excusa para no planificar ni para actuar sin prudencia. Se decide con sentido común y, a la vez, se confía en Dios.
Una imagen que ayuda: un piloto que vuela en medio de las nubes. No ve la pista, pero confía en los instrumentos, que le han sido dados para eso.
3 · Avanzar un paso a la vez (versículo 9)
Qué dice el texto: Pablo concluye diciendo que su meta, en cualquier situación, es agradar al Señor.
Qué explicar: caminar por fe se ve en lo cotidiano: dar el siguiente paso que Dios muestra, aunque no veamos el final del camino. No se nos pide ver toda la ruta; se nos pide obedecer hoy.
Aplicación práctica durante la semana
Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:
Si tienes una decisión pendiente en la que te faltan garantías, escógela. Esta semana, pon delante de Dios lo que sí sabes de él, y da un paso concreto, aunque sea pequeño.
Cierre y llamado
1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿has tenido que tomar una decisión sin saber cómo iba a salir? Respóndela con Pablo: vivimos confiando en lo que Dios prometió, aunque la vista no lo confirme; como el piloto entre las nubes, que se guía por los instrumentos. Y repite en voz alta la idea central: Confiar en lo que Dios prometió, aun cuando lo que vemos no lo confirme, es la manera normal de vivir del creyente.
2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:
El paso de fe más importante es confiarle a Jesús tu vida. Si nunca lo has recibido como tu Señor y Salvador, hoy puedes darlo, aunque no veas todo el camino. Y si ya lo conoces, pero la duda te detuvo, hoy puedes volver y consagrarle de nuevo tu vida.
Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.
3 · Oración. Ora por quienes respondieron y por los que están frente a una decisión que no ven clara, para que den el siguiente paso confiados en Dios. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.
¡Dios te bendiga!