Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
SEMANA 3 · PROPÓSITO Y TRABAJO

Superando el estancamiento personal y laboral

Bosquejo 11

Lee antes de preparar: Isaías 43:14-21. Dios le habla aquí a un pueblo en el destierro, en Babilonia, que se siente sin salida. En los versículos 16 y 17 Dios les recuerda cómo abrió el mar cuando salieron de Egipto, y a partir del 18 habla de algo nuevo.

Idea central, en una frase: Dios recuerda lo que hizo antes para mostrarnos lo que puede hacer ahora: abrir caminos donde no los vemos.

Duración aproximada: 15 a 20 minutos.

Para empezar

Pregunta: ¿hay algún área de tu vida donde sientes que llevas mucho tiempo en el mismo lugar, sin salida? Cuenta que esa era exactamente la situación del pueblo al que Dios le habló aquí.

1 · El peligro de quedarse mirando atrás (versículo 18)

Qué dice el texto: Dios pide no aferrarse a las cosas del pasado ni darlas vueltas en la mente.

Qué explicar: no es olvidar lo que Dios hizo; el propio texto lo recuerda en los versículos anteriores. Es no quedarse viviendo ahí. Se puede vivir anclado en un fracaso que nos paraliza, o en una época gloriosa que ya pasó, y ambas cosas impiden ver lo que Dios hace ahora.

Pregunta para dejar en el aire: ¿hay algo de tu pasado, bueno o malo, que te esté impidiendo mirar hacia adelante?

2 · Dios hace algo nuevo (versículo 19)

Qué dice el texto: Dios anuncia que está haciendo algo nuevo y pregunta si el pueblo no lo percibe.

Qué explicar: la pregunta invita a estar atentos. Dios sigue trabajando aunque no lo veamos, y muchas veces lo nuevo empieza de forma pequeña. Vale la pena preguntarse qué puertas o señales hemos dejado de notar por estar mirando otra cosa.

3 · Caminos donde no los hay (versículos 19-20)

Qué dice el texto: Dios promete abrir un camino en el desierto y ríos en la soledad.

Qué explicar: el desierto es justo el lugar donde no hay caminos ni agua. Dios no promete que no habrá desierto; promete que en él habrá camino y provisión. Eso sirve para quien está sin trabajo, sin rumbo o sin fuerzas. Hay que añadir algo honesto: no siempre el camino llega cuando lo esperamos, pero Dios no se olvida de su pueblo.

Aplicación práctica durante la semana

Propónsela a la congregación como un compromiso personal, algo concreto para vivir esta semana lo que escucharon:

Si hay un área donde te sientes estancado, escoge una sola. Esta semana, ora por ella cada día y da un paso pequeño y concreto: una llamada, una solicitud, una conversación.

Cierre y llamado

1 · Recoge el mensaje (un minuto). Vuelve a la pregunta con la que abriste: ¿hay algún área de tu vida donde sientes que llevas mucho tiempo en el mismo lugar, sin salida? Respóndela con Isaías: el pueblo del destierro tampoco veía salida, y Dios ya estaba abriendo un camino en el desierto. Y repite en voz alta la idea central: Dios recuerda lo que hizo antes para mostrarnos lo que puede hacer ahora: abrir caminos donde no los vemos.

2 · El llamado (dos o tres minutos). Con tus palabras, más o menos así:

Lo nuevo que Dios quiere hacer puede empezar hoy en ti. Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, hoy puedes hacerlo; él abre camino donde no lo hay. Y si ya lo conoces, pero llevas tiempo detenido en tu fe, hoy puedes volver y consagrarle de nuevo tu vida.

Invita a responder según la costumbre de tu iglesia: orar en su lugar o hablar contigo al terminar. Deja un momento de silencio para que cada quien pueda responder con calma. Con cariño y con libertad: la urgencia se dice como una invitación.

3 · Oración. Ora por quienes respondieron, y para que cada persona presente vea esta semana una señal de lo nuevo que Dios está haciendo. Quédate disponible al terminar para quien quiera hablar contigo.

¡Dios te bendiga!