Audiovisión Musical
BOSQUEJOS PARA PREDICAR
PARA QUIEN LE TOCA PREDICAR

Antes de empezar: cómo usar estos bosquejos

Para quién son

Para quien le tocó predicar: el pastor o la pastora, pero también el hermano o la hermana a quien le pidieron el mensaje del domingo, del culto de entre semana, de la vigilia o del grupo en casa. No hace falta haber estudiado para usarlos.

Los bosquejos vienen de cuatro en cuatro, agrupados por semana y por tema. Puedes seguirlos en orden o buscar el tema que necesitas.

Una guía, no la última palabra

Estos bosquejos te acompañan a preparar el mensaje: te dan el pasaje, una idea central y un camino para enseñarla. Pero quien conoce a tu congregación eres tú. Aplica cada enseñanza a la realidad de tu iglesia, a sus necesidades y a la forma en que tu iglesia vive la fe. Lee el texto, ora y deja que Dios te guíe en lo que vas a decir: la aplicación final es tuya.

Qué trae cada bosquejo

Los versículos no vienen escritos: solo la cita. Léelos en tu Biblia. Así te acostumbras a lo más importante al preparar: leer el capítulo completo, no solo el versículo.

El llamado, en cada mensaje

Todos los bosquejos terminan con un llamado: a recibir a Jesús como Señor y Salvador, para quien nunca lo ha hecho, y a consagrarle de nuevo la vida, para quien lo conoce pero se fue alejando. La salvación no tiene esperas: hoy es un buen día para responder.

Cada bosquejo trae su llamado, escrito para ese mensaje. Úsalo con tus palabras y con cariño:

Cómo prepararte, según el día en que predicas

Empieza apenas sepas que te toca. No importa si predicas el domingo, el miércoles o el viernes; lo que cuenta es la distancia a ese día.

En cuanto te lo asignan: lee el pasaje completo, dos veces, y la idea central. No prepares nada todavía; solo deja que el texto te acompañe esos días.

A mitad de semana: lee el bosquejo entero. Piensa en una persona real de tu congregación para cada punto. Anota un ejemplo tuyo, de tu vida, que ilustre alguno de los tres.

El día anterior a predicar: repasa. Escribe completas, palabra por palabra, la primera frase con la que vas a empezar y la última con la que vas a cerrar; lo del medio sale solo. Si predicas el domingo, esto es el sábado. Si predicas el miércoles, es el martes.

Antes de salir: ora por los que te van a escuchar, por nombre si puedes.

Tres consejos para el púlpito

Duración

Cada bosquejo está pensado para 15 a 20 minutos. Si tienes menos tiempo, quédate con la idea central, un solo punto y la aplicación.

¡Dios te bendiga!